«ESencialES», pero sin papeles.

Por El Equipo de misión migraciones de CVX-E

Se estima que en España residen entre 475.000 y 514.000 personas en situación administrativa irregular. Esta situación atenta contra los derechos fundamentales de personas cuyo único delito es haber nacido en la parte mala del mundo, pero además supone una pérdida de aporte económico y fiscal para el conjunto de la sociedad. “ESencialES” esuna Iniciativa Legislativa Popular parala regularización de personas que desempeñan tareas imprescindibles para que nuestra sociedad funcione y que desde CVX apoyamos de forma activa.

“Sin Papeles”…

Sin papeles es una de esas expresiones que estamos más que acostumbrados a escuchar. El riesgo es quedarse en la superficialidad del término, sin ahondar en las consecuencias que tiene para las personas que están detrás de este apelativo. ¿Qué supone vivir en España sin tener un documento o permiso de residencia legal? Muchas cosas.

La primera es no ser nadie. Los nadies de los que habla Eduardo Galeano. Nadie para el sistema y sus administraciones, pero en muchos casos nadie también para los demás: la exclusión a la que la ley actual aboca a estas personas conlleva aislamiento y marginalidad.

La segunda, vivir con el temor constante a ser detenido o deportado. Imagina sentirte observado y sospechoso cada vez que te cruces con algún representante de las fuerzas de seguridad. Salir a la calle con la incertidumbre de que puedes acabar durmiendo en comisaría. De nuevo cabe recordar cuál es el delito que se les achaca a estas personas: haber nacido en un país pobre.

Por último, las tremendas consecuencias prácticas de no contar con un documento de identificación: no poder firmar un contrato de trabajo, ni uno de alquiler, no poder abrir una cuenta de banco, no tener garantizada la asistencia sanitaria, no tener acceso a educación formal, no poder formalizar una denuncia… y así, un largo etcétera. Requiere un gran ejercicio de empatía ponerse en la situación de estas personas y pensar en cómo es posible afrontar el día a día con todas estas limitaciones.

…pero también “ESencialES”

Todas estas personas, mal llamadas “ilegales”, son, sin embargo, esenciales en nuestra sociedad. En tantas tareas y trabajos que, por duras e ingratas, no suelen tener una gran demanda laboral en nuestro país. Ellas son las que en su mayoría recogen las frutas y hortalizas que vemos en los supermercados, las que nos traen la comida a casa al pedirla a través de una aplicación o las que cuidan de nuestros mayores.

Pese a ello, la actual Ley de Extranjería (Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social) imposibilita que estas personas puedan realizar este trabajo de forma legal. La consecuencia: estos trabajos se acaban haciendo sin contrato, lo que favorece la aparición de condiciones laborales indignas, que podrían calificarse en muchos casos de explotación.

La pérdida del aporte económico que la contratación de estas personas supondría para la sociedad se ha cuantificado. La regularización podría generar cerca de 3.500 euros por inmigrante regularizado/año. Es, por tanto, un verdadero sinsentido que en la actualidad todos estos trabajos se hagan de forma sumergida.

Cuando la Ley es injusta

Cabe preguntarse entonces qué actitud debemos tomar los cristianos cuando las leyes, en vez de proteger a todas las personas, son por el contrario injustas y discriminatorias.

El referente es claro. En varios pasajes del Evangelio, Jesús denuncia situaciones en las que la ley margina y excluye a las personas. Lo vemos en el caso de la mujer adúltera (Juan 7:53-8:11), en el que Jesús sale en defensa de una mujer a la que la ley judía ordenaba apedrear. Pero también en tantos otros momentos en los que la ley religiosa se anteponía a la libertad y el pleno desarrollo de las personas. En estas situaciones vemos a un Jesús que primero se conmueve e indigna, pero que no se queda ahí: pasa a la acción para denunciar y promover cambios.

Se nos plantea entonces la cuestión de hasta dónde debe llegar nuestro compromiso en la lucha por conseguir sociedades más fraternas, en las que no se discrimine al que viene de fuera o al diferente. Francisco, en su encíclica “Fratelli Tutti” escribe que “el amor, lleno de pequeños gestos de cuidado mutuo, es también civil y político, y se manifiesta en todas las acciones que procuran construir un mundo mejor”. El amor no se expresa solo en las relaciones íntimas, sino también en las “macro-relaciones, como las sociales, políticas y económicas”.

Estamos llamados, por tanto, a participar e influir en aquellos ámbitos en los cuales se decide sobre la vida de las personas, a denunciar regulaciones y medidas excluyentes y a desarrollar y promover alternativas integradoras en las que nadie se quede atrás. Todo ello para avanzar hacia ese gran sueño que Francisco propone: “una sola familia humana”.

¿Qué es una Iniciativa Legislativa Popular (ILP)?

Es un mecanismo de democracia directa, recogido en la Constitución, mediante el cual la ciudadanía puede obligar al Parlamento a debatir un tema en cuestión. El procedimiento de una ILP es el siguiente:

  1. Admisión a trámite por parte de la Mesa del Congreso y del Senado
  2. Plazo de 9 meses para recoger 500.000 firmas
  3. En caso de conseguirlas, se obliga al Congreso de los Diputados a debatirla en un plazo máximo de seis meses.

En este contexto, “ESencialES” es una ILP que persigue la regularización extraordinaria de personas en situación administrativa irregular, a través de una modificación de la disposición transitoria primera de la actual Ley de Extranjería. El texto completo de la ILP se puede consultar aquí.

Cabe resaltar que las regularizaciones extraordinarias son un mecanismo habitual. En España se han llevado a cabo 6 (por parte de diferentes gobiernos) y recientemente ha ocurrido en países europeos como Italia o Portugal.

Datos prácticos para colaborar: difusión y recogida de firmas

Desde CVX colaboramos tanto en la difusión de la ILP como en la recogida de las firmas necesarias para que salga adelante. En la web www.esenciales.info puede encontrarse toda la información relativa a la ILP.

Por lo que se refiere a la difusión, podemos ayudar siguiendo los perfiles de “ESencialES” en redes sociales y compartiendo los contenidos que se cuelgan:

– Facebook: https://www.facebook.com/esencialesinfo

– Twitter: https://twitter.com/esenciales_info

– Instagram: https://www.instagram.com/esenciales_info/

Y en cuento a la recogida de firmas, las mismas se recogen en papel, en unas hojas con formato especial, que vienen selladas por el Congreso. Hay dos niveles de participación:

  1. Firmar de manera individual, acercándose a uno de los puntos de firma establecidos: https://esenciales.info/mapa-puntos-de-firma/
  2. Comprometerse en la recogida de más firmas, al margen de la propia. Para ello hay que registrarse en www.wikizens.com , una herramienta desarrollada para coordinar la recogida y recuento de firmas, indicando la dirección en la cual se quieren recibir las hojas de firmas. Tras la recogida, y una vez finalizado el plazo, las hojas se envían de vuelta a la Comisión Promotora de la ILP, encargada de la presentación de todas las firmas en el Congreso.

El plazo de 9 meses para la recogida de firmas finaliza en septiembre de este año 2022.

Os invitamos finalmente a un momento de reflexión. ¿Me puedo poner en el lugar de tantas y tantas personas privadas de derechos básicos, condenadas a la marginalidad? ¿Qué delito existe en perseguir una vida mejor? ¿Qué actitud me siento llamado a tomar al respecto?

Recordemos: nuestras firmas, son sus derechos.

Las opiniones e ideas que aparecen en los artículos publicados desde Política-mente son responsabilidad de las personas que los han escrito y, por tanto, no necesariamente coinciden con los de CVX-España como institución.


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2 comentarios en “«ESencialES», pero sin papeles.”

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