Nace Política-mente

Desde el Equipo de Sociopolítica (ESP) de CVX-España os presentamos un proyecto preparado con mucha ilusión y que arrancamos en 2021: “Política-mente”. Se trata de un ciclo de publicaciones de columnas de opinión sobre temas sociales, económicos y políticos de cierta actualidad. Pretende generar un espacio de reflexión, que nos lleve a fortalecer nuestro compromiso con la transformación de la realidad y la justicia. Haremos una entrada mensual.

Nace, en parte, fruto de la inspiración que nos ha despertado la reciente Fratelli Tutti, en la que el Papa Francisco dedica todo un capítulo al compromiso con la buena política, la mejor política, que es aquella que tiene siempre como horizonte la búsqueda del bien común. El nombre del ciclo es un juego de palabras con el que queremos aludir al posicionamiento de un cristiano en el espacio público, que, en ocasiones, podrá no concordar con la posición mayoritaria o no sea políticamente correcto. Al mismo tiempo, con el sufijo “mente” queremos hacer hincapié en la reflexión que debe acompañar siempre a todo proceso de participación política (“contemplativos en la acción”).

Es un proyecto abierto en el que nos gustaría contar con personas que conozcan con cierta profundidad un tema y se animen a escribir un artículo de reflexión. Os invitamos a que participéis activamente, bien escribiendo, bien leyendo y reflexionando sobre los temas publicados, o bien haciéndonos propuestas de temas que os susciten interés.

¡Esperamos que os sea interesante y seáis parte del mismo! Y por supuesto, ¡que nos haga reflexionar e involucrarnos!

Contacto: sociopolitico@cvx-e.es y vegavicente.victor@gmail.com

Las opiniones e ideas que aparecen en los artículos publicados desde Política-mente son responsabilidad de los autores y, por tanto, no necesariamente coinciden con los de CVX-España como institución.

Hombres y mujeres políticos para los demás. El compromiso cívico en clave ignaciana

“Los buenos católicos se entrometen en la política, ofreciendo lo mejor de sí mismos. Alguno me dirá ‘pero no es fácil’. Tampoco es fácil llegar a ser sacerdote. No son cosas fáciles porque la vida no es fácil. La política, en ocasiones, es demasiado sucia, pero yo me pregunto: ¿por qué es sucia? ¿por qué los cristianos no se han involucrado con su espíritu evangélico? La política, según la Doctrina Social de la Iglesia, es una de las formas más altas de caridad, porque sirve al bien común. No puedo lavarme las manos, ¿eh? ¡Todos tenemos que dar algo!” Estas palabras expresadas con tanta espontaneidad y que pueden sonar contraculturales, las pronunció el Papa Francisco durante una homilía en 2013. Y parece que las sigue teniendo muy presentes, porque en la reciente Fratelli Tutti nos decía lo siguiente: “Porque un individuo puede ayudar a una persona necesitada, pero cuando se une a otros para generar procesos sociales de fraternidad y de justicia para todos, entra en el campo de la más amplia caridad, la caridad política”.

Hombres y mujeres para los demás

La expresión “hombres y mujeres para los demás” posiblemente la hayamos oído en más de una ocasión. Lo destacable es que para cada uno de nosotros puede tener un significado distinto o, mejor dicho, puede hacernos pensar en nuestra misión en la vida con respecto a los que nos rodean y, por tanto, será única y personal. La utilizó por primera vez el P. Pedro Arrupe en 1973 en un discurso dirigido a antiguos alumnos de colegios jesuitas y lo hizo refiriéndose a una misión concreta: la búsqueda de la justicia. Para él, los “hombres y mujeres para los demás” se caracterizan por su disposición a prestar atención a las injusticias que nos rodean y a desarrollar una firme convicción por ser agentes de cambio dentro de la sociedad; no sólo quedarnos en resistir contra estructuras y pactos injustos, sino comprometiéndonos activamente a reformarlos. A medida que respondemos a la llamada a ser agentes de cambio, inevitablemente seremos conducidos al espacio público para participar en el complicado y urgente trabajo de la política. A través del compromiso político y cívico podemos usar nuestras voces para abogar por la transformación de las estructuras sociales que están empañadas por problemas como las desigualdades económicas y de otros tipos, el racismo, la violencia, el sexismo, el nativismo, la degradación ambiental o los ataques a la vida y a la dignidad humana.