Fealdad.- Adviento 15 Dic

«Siento que mi cuerpo está deforme, que no voy a gustar…»

Toda mujer embarazada sufre transformaciones, algunas evidentes: el pecho, el útero… otras no tanto: las caderas, los pies, la piel.

En un mundo en el que la estética y la imagen tienen mucho peso, no nos viene bien poner nuestro cuerpo al servicio de otra causa.

Mira a tu alrededor, hay personas que no cumplen los cánones de belleza, otras sufren cambios por la edad, enfermedad, profesión…

¿Te has parado a pensar que es el alma la que habita el cuerpo, y no el cuerpo quien domina el alma?

Intenta hoy no hacer distinción entre el cuerpo y el alma de las personas. No las juzgues por su aspecto exterior.

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