DE MADRUGADA

De madrugada, cuando se hace la luz
para anunciar el nuevo día,
¡bendito seas, Dios creador,
que haces germinar la vida en la tiniebla!
En primavera, cuando canta el sol
para que florezca nuestra tierra
¡bendito seas, Padre de Jesucristo.
que rompes la piedra de los sepulcros!
Y cuando cae la tarde
sobre el infinito de nuestros caminos
¡bendito seas, Dios escondido,
por Jesús, tu Hijo, que se fue junto a ti!
Como el grano de trigo permanece
escondido en la tierra
hasta que llegue la primavera,
así está nuestra vida escondida en Cristo
esperando su regreso.
Ycomo el pan que se comparte por la noche
al término de un camino que se reanudará
por la mañana,
nuestra fe reconoce que ha resucitado
aquel que nos da su propio cuerpo.
¿Por que llorar su muerte
si Él va delante de nosotros,
si el día va a nacer para gritar la esperanza
y nuestra tierra va a dar su fruto sin demora?
Padre de Jesucristo:
en todos cuantos creen si haber visto,
con todos cuantos buscan sin desfallecer,
con todos los pequeños y humildes de corazón,
creemos que Jesús vive y es fuente de vida,
que su cuerpo es el pan que se congrega en ti
que su sangre es el vino de una fiesta secreta.
Por el Espíritu de tu Hijo, te rogamos
que guardes a tus hijos fieles en la fe.
Que seamos testigos del misterio escondido
que un día revelaste en el silencio de la mañana
cuando tomaste de la mano a tu Primogénito
para que fuese la esperanza de los hombres
que mueren y renacen en él.

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