No huir. Atravesar el conflicto sin quedarnos atrapados en él.

¿Alguna vez hemos tenido la experiencia de encontrarnos en medio de un conflicto y nuestra actitud instintiva ha sido la de salir huyendo para no complicarnos la vida? El problema es que, muchas veces, no podemos huir de los conflictos con tanta facilidad porque forman parte de nuestra propia vida, y seguirán estando ahí hasta que los solucionemos.

Si queremos solucionar un conflicto, debemos enfrentarnos a él con determinación, sin huir de él, tratando de afrontar los miedos que nos paralizan y nos impiden ver con claridad la salida de esa situación. Afrontar los miedos y hacernos cargo de las consecuencias de nuestras decisiones, supone atravesar el conflicto para no quedarnos atrapados permanentemente en él.

Eso fue lo que hizo Jesús en su pasión y muerte. No huye del conflicto sino que lo atraviesa, lo afronta con determinación, no respondiendo con violencia; adoptando una  actitud radical de mansedumbre subversiva, perdonando a quienes lo agredían, tratando de rescatar su humanidad.

El perdón es la clave para solucionar los conflictos. El perdón redime al agresor de sus culpas, rescatando su humanidad perdida; permitiendo  a la víctima que lo ofrece pasar página para no quedar  atrapada en la sed de venganza que sólo provocaría más dolor y sufrimiento.

¿Creo en el poder liberador del perdón para atravesar los conflictos sin quedarnos atrapados en la sed de venganza?

1 Comentario

  1. Amparo

    Muy buen comentario. Gracias

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