1ª FICHA: FORMACIÓN PARA LA MISIÓN (III)

La vida CVX se desarrolla en las siguientes dimensiones, que describen el horizonte personal y comunitario que queremos lograr; estos rasgos están siempre presentes como capacidad a desarrollar y deseo de búsqueda. El Plan de Formación es una ayuda para que podamos ir integrando lo que ya somos con lo que estamos llamados a ser.
1º. DIMENSIÓN ESPIRITUAL
1.1 Jesús nos llama a estar con Él.

– En un mundo donde cuesta hablar de Dios y sus planes para el ser humano, estamos llamados a dar razón de nuestra fe y nuestra esperanza.
1.2 Somos parte del pueblo de Dios.
– La CVX está llamada a “sentir en la Iglesia”. Nuestra comunión con Cristo y la Iglesia la vivimos a través de nuestra participación frecuente en los sacramentos, la oración y la familiarización con las Escrituras.
1.3 Identidad ignaciana.
– La espiritualidad ignaciana nos invita a sentir con Cristo para “más amarle y seguirle”. Los Ejercicios son fundamentales y constitutivos para la CVX. Son el centro de nuestra espiritualidad, una experiencia fundante y vitalizante sin la cual pierde sentido nuestro ser CVX. Son también esenciales la oración discernida, el acompañamiento, la revisión de vida, el examen o pausa diaria.
2º. DIMENSIÓN COMUNITARIA
1.4 Ser y estar con otros.
– En la vida comunitaria nuestra participación se distingue por su calidad y fraternidad con los demás, donde compartimos con discreción y apertura las vivencias de los miembros. Nos centramos en el discernimiento de nuestros proyectos de vida personales y comunitarios: somos comunidades discernientes. En los períodos adecuados, asumimos los compromisos temporales y permanentes como paso natural de nuestra identificación con la CVX y amor a la propia vocación.
1.5 Creciendo en la universalidad.
– La CVX es una Comunidad Mundial cuya pertenencia se expresa en el compromiso con una comunidad particular. Todos los miembros de CVX formamos un solo cuerpo y nos identificamos con los Principios y Normas Generales y con Nuestro Carisma. Allí está el fundamento universal de nuestra vocación que trasciende las particularidades culturales.
1.6 Sentir en la Iglesia.
– Vivimos en comunión con todas las instancias de la Iglesia pues somos comunidades eclesiales. La vocación laical de la CVX es una opción entre otras que enriquecen la Iglesia que “servimos humildemente porque la amamos apasionadamente”.
Continuará…

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