“EN TIEMPOS DE CRISIS, COMUNIDADES FRATERNAS”, Jornadas Diocesanas de Inmigración en Sevilla, 20 y 21 de febrero

Compartimos con vosotros imágenes de las Jornadas Diocesanas de Inmigración en la que hemos participado miembros CVX.
“En tiempos de crisis, comunidades fraternas” ha sido el lema de estas jornadas, espacio de convivencia y reflexión, abierto a toda la ciudadanía y en especial a las personas sensibles a la realidad de la inmigración en España. El programa se inició el viernes 20 en la Parroquia de San Leandro, ubicada en una barriada popular, en la que viven mayoritariamente personas inmigrantes. En un primer momento tuvimos una oración y acogida, luego nos correspondió acompañar los grupos de reflexión en torno a temas de inmigración y la elaboración de preguntas posibles sobre las directivas europeas con respecto a la inmigración, conocida como “La Directiva de la Vergüenza”. Esto nos sirvió de marco de reflexión y se inició un debate.

El sábado por la mañana la mirada fue en positivo: una mesa de experiencias de acogida y de convivencia con personas inmigrantes. Hemos conocido iniciativas solidarias y fraternas, como respuesta a una sociedad que cierra puertas y fronteras. Con alegría podemos comentar que personas de nuestra comunidad están iniciando un proyecto de acogida, una casa abierta, apoyada por el Proyecto Nazareth de Cáritas y en el que como CVX también nos sentimos embarcados.

Presencia del Arzobispo, Celebración en la Catedral

Carlos Amigo Vallejo, Cardenal Arzobispo de Sevilla, presidió el acto de clausura. Luego, una gran paella y platos de diversos sitios, mujeres marroquíes, familias de Ecuador, Perú, Sudán, gente de Senegal, Argentina, Paraguay, Sierra Leona, Nicaragua, Sevilla, Granada…
Por la tarde, en la Iglesia del Sagrario de la Catedral, se celebró la Eucaristía, con cantos en diversas lenguas y con participación de diversas organizaciones y parroquias implicadas en la pastoral de migraciones. Concluimos las jornadas con una marcha en silencio, hasta la Plaza Nueva, frente al Ayuntamiento, donde se leyó un manifiesto.

Ha sido una gracia compartir como Iglesia la opción por los más pequeños, por quienes se ven obligados a la muerte temprana. Las jornadas han sido privilegiadas para cargarnos de Esperanza y soñar juntos alternativas solidarias de acogida y participación. Un buen grupo CVX ha estado apoyando la iniciativa. El coro unió voces de la Parroquia Blanca Paloma y la Iglesia del Colegio Portaceli – de dos entornos socioeconómicos bien distintos- se oyeron diversos acentos como signo de pluralidad.
Creo que ha sido una ocasión para ir construyendo cuerpo apostólico en la vida, en la Iglesia, a contracorriente.

Sylvia Villalba

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