«Si no toco, no creo»

Por Rocío Giménez

CVX en Zaragoza

Cuando empieza el mes de junio ya se va configurando el siguiente viaje a Nador. Podría entenderse que son las vacaciones merecidas después de un año de trabajo, pero no. Nador en mi vida personal y comunitaria es el regreso al origen del ser. Ser persona, ser comunidad, ser del lugar donde la vida trasciende con consecuencias.

Siempre he dicho que mi fe es muy débil, y me identifico con Santo Tomás, si no toco, no creo. Y en Nador puedes tocar mucho, todo lo que tu corazón pueda albergar sin romperse. El paso de la vida a la muerte, del sufrimiento a la esperanza se mezcla en el día a día como los olores del guiso de la abuela un domingo.

Eso lo comprendió muy bien el equipo de migraciones de CVX y lo dejó muy claro el Papa Francisco. Debemos oler a oveja, debemos estar inmersos en el mundo que vivimos, desde donde estamos, en nuestras comunidades, en nuestras misiones, y en el compartir con los que sufren por muy lejos a nuestra realidad que estén.

Desde hace mas de seis años, CVX está presente en la frontera sur en la realidad migrante que se vive en las puertas de nuestra casa. Presente en el compartir el día a día con los compañeros de la Delegación de Migraciones de Nador, que dan apoyo y acompañamiento a nuestros hermanos migrantes. Alvar, Maje, Soufian, Oñez, Samia, Farid, Trini, Maira, Claudia, … son nombres que no solo no nos son ajenos, sino que vivimos como compañeros en la misión. Estando atentos a necesidades, a problemas, a alegrías, a preocupaciones, a expectativas, a nuevos planes, …

Y dentro de unos días, me incorporo a este equipo que me produce tanto respeto, admiración y cercanía, como lo es la comunidad CVX nacional. Vamos a tener la oportunidad de seguir compartiendo de forma permanente y presente la realidad detrás de las noticias de las migraciones.

Pido al Padre y a la comunidad que me envía, me dé fuerza y acierto para poder estar al lado de nuestros hermanos migrantes. Ser servicio para el equipo de la Delegación en las tareas cotidianas. Ser voz de los que no pueden hablar.

El pasado 17 de octubre celebramos en la Quinta Julieta en Zaragoza el envío comunitario a la misión. Momento de cariño, compartir, y de sentir y haber tocado que no estoy sola en este recorrido, sino que todos vosotros estáis allí. Desde nuestra familia, nuestros trabajos, nuestros voluntariados, nuestras realidades, nuestra comunidad, no dejamos de tener nuestra misión en Nador.

Las opiniones e ideas que aparecen en los artículos publicados desde Acompañ-arte son responsabilidad de las personas que los han escrito y, por tanto, no necesariamente coinciden con los de CVX-España como institución.


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