“AMIGOS EN EL SEÑOR” (CGVIII)

Nuestros hermanos los jesuitas continúan con la Congregación General en Roma. Dave Schultenover, sj. es un delegado de la provincia de Wisconsin, que poco a poco nos va contando la vivencia desde lugar. Visita su página.

Los miembros de la Congregación tiene cada día un tema central para la oración común, que se irá realizando en los distintos idiomas oficiales. El tema de ayer fye “Amigos en el Señor”.
Estamos invitados a hacer nuestra la oración de la Compañía universal, reunida en nombre del Señor, con la lámpara de nuestra fe encendida.

P. General:
Padre y Maestro Ignacio,
escrutador de los caminos de Dios,
amigo fiel del Señor,
humilde servidor de Cristo y del Evangelio
bajo el estandarte de la cruz,
buscador incansable de la mayor gloria de Dios
a través del discernimiento y de la oración,
dócil a la obediencia al Señor y a la Iglesia su esposa;
Tú que no has buscado riquezas y honores,
sino que has preferido ser pobre con Cristo pobre,
despreciado con Cristo humillado,
con tal que fuese anunciado a todos
el santo Nombre de Jesús en quien está la salvación,
intercede por nosotros ante el Padre de las misericordias,
para que en este tiempo de gracia
podamos buscar y encontrar en todo
su divina presencia
y conocer su voluntad.
Al Eterno Rey de todas las cosas
confiamos esta mínima Compañía,
que no ha sido instituida por medios humanos,
sino por la mano potente de Cristo el Señor
en el que ahora ponemos nuestra esperanza,
para que se digne conservar y llevar a cumplimiento
aquello que se ha dignado comenzar para su servicio y alabanza
y para la ayuda de las almas.
A ti, Padre Ignacio y a la Compañía del cielo,
confiamos nosotros mismos
para que confirmados en la fe,
afianzados en la esperanza
e inflamados en la caridad evangélica,
podamos en todo amar y servir al Señor
y renovar día a día nuestra oración de ofrecimiento.
Todos juntos:
Tomad Señor y recibid,
toda mi libertad, mi memoria,
mi entendimiento y toda mi voluntad;
todo mi haber y mi poseer
Vos me lo disteis, a Vos Señor lo torno,
todo es vuestro, disponed a toda Vuestra voluntad,
dadme vuestro amor y gracias,
que ésta me basta.

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