BIENAVENTURADA, MARÍA

* Bienaventurada eres, María,
porque fuiste “pobre de Yahvé”,
amadora de los pobre y de los menesterosos.

* Bienaventurada,
porque, en premio a tu pobreza,
eres Reina de reyes en el reino de los cielos.

* Bienaventurada,
porque en premio a tu mansedumbre,
posees la tierra de los corazones y la celeste tierra de promisión.

* Bienaventurada eres, María, Madre del “Varón de dolores”,
porque de tu pecho salieron suspiros y de tus ojos lágrimas.

* Bienaventurada, porque, en premio de tus penas,
en la tierra y en el cielo tuviste a Dios por consolador.

* Bienaventurada eres, María,
porque tuviste hambre y sed de justicia,
hambre y sed de santidad, de verdad y de amor.

* Bienaventurada,
porque, en galardón de esa hambre y esa sed,
has quedado en el cielo saciada de gloria y de luz.

* Bienaventurada eres, María,
porque tus ojos son misericordiosos en el mirar
y tu boca misericordiosa en interceder.

* Bienaventurada,
porque alcanzaste ya en la tierra misericordia
y en el cielo tienes entrañas de misericordia para el pecador.

* Bienaventurada eres, María,
porque fuiste pacífica,
iris de paz entre los hombres y Dios.

* Bienaventurada,
porque quieres la paz entre los hombres,
y eres hija y colaboradora del Dios de la paz y el amor.

* Bienaventurada eres, María,
porque en el Calvario fuiste partícipe de la persecución de Cristo
y porque compartiste las zozobras y lucha de la naciente Iglesia.

* Bienaventurada, porque, por el camino de la cruz,
llegaste a los esplendores de tu trono de gloria.

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