Carta de VENEZUELA

Esta semana y con motivo al Día Mundial de CVX, algunos hermanos de la Comunidad Nacional, sobretodo los más jóvenes, me han preguntado a que se debe que el 25 de Marzo sea tan significativo para la Comunidad de Vida Cristiana a nivel mundial o que pasó un 25 de Marzo para que la CVX lo declare Día Mundial. Aprovecho la oportunidad para aclarar un poco las dudas.
El 25 de Marzo se conmemora “La Anunciación de la Virgen María”:
“Dios mandó al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea llamado Nazaret, a visitar a una mujer virgen llamada María, que estaba comprometida para casarse con un hombre llamado José, descendiente del Rey David. El ángel entró en el lugar donde ella estaba y le dijo: ¡Te saludo, favorecida de Dios! El Señor está contigo. Cuando vio al ángel, se sorprendió de sus palabras, y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: María, no tengas miedo, pues tú gozas del favor de Dios. Ahora vas a quedar encinta: tendrás un hijo, y pondrás por nombre Jesús. Será un gran hombre, al que llamarán Hijo del Dios altísimo, y Dios el Señor lo hará rey, como a su antepasado David, para que reine por siempre en la nación de Israel. Su reinado no tendrá fin. María preguntó al ángel: ¿Cómo podrá suceder esto si no vivo con ningún hombre? El ángel le contestó: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Dios altísimo descansará sobre ti como una nube. Por eso, el niño que va a nacer será llamado Santo e Hijo de Dios. También tu parienta Isabel va a tener un hijo, a pesar de que es anciana; la que decían que no podía tener hijos, está encinta desde hace seis meses. Para Dios no hay nada imposible. Entonces María dijo: Yo soy esclava del Señor; que Dios haga conmigo como me has dicho. Con esto, el ángel se fue.” Lc 1,26-38.

La espiritualidad ignaciana explica el carácter mariano del carisma CVX. El papel de María en la CVX es el mismo que tiene en los Ejercicios Espirituales. Por lo tanto, María es para el miembro CVX inspiración y modelo de respuesta a la llamada de Jesucristo y de colaboración en su misión. En la vida de la Comunidad es central la figura de la Virgen María, cuya cooperación a la obra de la Redención es para sus miembros modelo supremo sobre el que plantear la propia colaboración a la misión de Cristo. Es decir cada 25 de Marzo celebramos junto a María nuestro “SI” a la llamada que Jesús nos hace a diario, a la llamada de hacernos diligentes a su misión, a ese “SI” que nos sigue apelando en nuestra cotidianidad, en nuestros espacios, en nuestro día a día.
Tengan de parte de la Comunidad de Servicio un inmenso y fraterno abrazo de Pascua de Resurrección y alegremos nuestra alma y nuestro corazón que ¡Jesus Vive!

Por el Equipo Apostólico Nacional
Francisco Muñoz, Comunicador Nacional

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