Celebrado el 9ºEncuentro de Compromiso Permanente de CVX-E

 


Acabamos de vivir hace unos días el 9º encuentro de compromiso permanente en CVX en España. Especialmente esta vez ha sido un encuentro para el reencuentro. La pandemia no ha quedado atrás pero empezamos a tener condiciones para vernos físicamente de nuevo y, cuidando los protocolos, sentirnos cerca. No vamos a dejar las pantallas, porque hemos descubierto que son también un espacio en el que podemos construir comunidad y sentires compartidos, pero recuperar el sabor de estar en el mismo lugar no tiene comparación… 

El camino compartido durante este fin de semana ha sido sobre nuestra vida apostólica y cómo hacerla más transformadora de las personas y de la realidad. No es una búsqueda nueva sino que llega después de años y asambleas en las que nos hemos planteado que era el momento de dar pasos. Estamos preparando ahora su concreción, su aterrizaje. 

Nos han ayudado para ello las miradas amigables de Mª Luisa Berzosa, Sebastián Mora, Pepe Laguna y Loli Asúa, que nos han dado claves para que seamos más “Iglesia samaritana” dentro y fuera de ella. A la luz de esas claves hemos recorrido nuestros campos de misión, los locales y los nacionales porque todos ellos son vida apostólica de CVX en España, sabiendo que con ellos nos encarnamos en la realidad, y que nos toca seguir atentos al Espíritu porque la vida cambia y nuestras concreciones también pueden hacerlo. La memoria nos ha llevado a identificar nuestra particular manera de organizarnos para que esos campos sean reales y concretos, y agradecer todo lo que esta forma de hacer en torno a equipos apostólicos nos aporta y ha aportado, también sus limitaciones. Y finalmente hemos puesto sobre la mesa cómo nuestras comunidades locales, nuestra comunidad nacional, nuestros equipos y proyectos pueden tener más apoyo, más profundidad, más recursos, más aporte en las colaboraciones y compromisos institucionales que asumimos como CVX y ser, por lo tanto, más transformadoras de la realidad en la que vivimos de la mano de otras personas e iniciativas eclesiales y civiles. Todo esto en un proceso que nos ha de ayudar a apuntalar algo que la asamblea mundial de Buenos Aires nos decía: es el Discernimiento Comunitario lo que nos identifica en la Iglesia y lo que podemos aportar al mundo de hoy, tan necesitado de ello. 

Este encuentro no ha sido el inicio de nada y no es el final de todo. Es un hito en el camino de búsqueda, con discernimiento, deliberación y decisión final en una asamblea extraordinaria que tendremos el 21-23 de octubre del año 22 sobre las preguntas fundamentales que hemos formulado: 

Si la forma de organizarse y gestionarse actualmente y durante los últimos 20 años la actividad apostólica en CVX en España ya no es la más útil y adecuada, ¿requiere, para su desarrollo actual y futuro, un ente instrumental que le permita organizarse y desarrollarse (tener recursos económicos, técnicos y humanos para servir más y mejor) según lo previsto en los planes de misión y los encargos de la comunidad a través de sus asambleas? 

Y si es que sí… ¿cuál puede ser y cómo queremos que sea ese “ente instrumental”? 

En esta búsqueda estamos… “sabiamente ignorantes” y sin adelantarnos al Espíritu.

Eduardo Escobés

Presidente CVX-E


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