CONSTRUIR la ESPERANZA

El siglo XX ha sido el que mayores esperanzas y frustraciones ha generado: trajo la libertad y el reconocimiento de la dignidad de las antiguas colonias, la creación de unas instituciones y un nuevo orden jurídico para garantizar la paz a través del diálogo, los enormes avances en tecnología que cambiaron e hicieron pequeño el mundo, el descubrimiento de la fuente de energía más barata conocida hasta el presente, la conciencia –por lo menos la conciencia!– de que los derechos humanos deben ser extensibles a todos, la religión como posible espacio de encuentro y un largo etcétera que pudo dar en determinados momentos la impresión de que antiguas utopías eran realmente posibles.
Sin embargo también trajo injusticias agudas (a principios de este siglo, la distancia entre la quinta parte más rica y la quinta parte más pobre de la humanidad era de 10 a 1, y a finales de siglo era de 82 a 1). Las cifras de la injusticia, de hambre y muerte por hambre, de analfabetismo, del incremento de las enfermedades curables, del aumento de la deuda de los países pobres, del incremento asimismo de la corrupción y de los paraísos fiscales, etc. son de sobras conocidas.
Publicado por Jaume Botey en CiJ. Sigue leyendo…

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