DOMINGO: CORPUS CHRISTI

DEL EVANGELIO DE JUAN 6, 51-59
Dijo Jesús a los judíos:
– Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que come de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.
Disputaban entonces los judíos entre sí:
– ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?
Entonces Jesús les dijo:
– Os aseguro que, si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.
El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre; del mismo modo el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo; no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.

Orar en Domingo
Pan y vino para la vida de todos, por José Enrique Ruiz de Galarreta sj
Yo soy el pan vivo, por Hermann Rodríguez Osorio sj
Experiencia decisiva, por José Antonio Pagola
Dar y compartir el cuerpo (eso es Dios), comentario de Xabier Pikaza

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