El BUS IGNACIANO, en LOYOLA

Somos cuarenta personas de 18 nacionalidades las que hemos emprendido este maravilloso periplo por los lugares por los que San Ignacio de Loyola pasó antes de marchar a París y fundar la Compañía de Jesús. El primer día fue el de Salamanca, “la más bella ciudad estás mirando, que el Gallardo Pintor del cielo hermoso repasa, todo el orbe iluminando…” como dijo Lope de Vega. En esta bella ciudad universitaria visitada con poca fortuna por San Ignacio en 1527, estuvimos unas horas, suficientes para que todos los peregrinos tomaran algo de conciencia de los lugares por los que el santo pasó: San Esteban, La catedral vieja, y otros por los que no pasó, pero que son emblema de sta bella ciudad universal: La Universidad Pontificia, la plaza Mayor y otros de gran significación. Incluso tuvimos tiempo para una sangría y unos dulces. La estancia en los Padres Reparadores impecable y al fianl del día todos felices.
Ayer ha sido Loiola, qué deciros de la ciudad natal de San Ignacio. Sublime y espectacular la visita a la casa natal y, como esta gente nuestra de CVX es tan especial, tan emotiva y profundamente devota, pues podéis imaginaros. En algunos momentos y lugares se me caían las lágrimas, literalmente os lo aseguro, pues la viveza y generosidad con la que viven todo conmueve hasta al más duro (aunque no sea mi caso). Cómo serán todos los demás de la Asamblea de Fátima si los que han venido, una pequeña representación, según me dicen, son tan especiales!!

Después de la visita a la santa casa, voilá: un chocolate con churros ofrecido a los visitantes ilustres de CVX por los jesuitas de Loyola!!!
La chocolatada churrera, de antología. Y la eucaristía en los tres idiomas oficiales, concelebrada por los cinco jesuitas que nos acompañan en la Capilla de la Conversión ha sido el “highlight” del día. Con deciros que, al terminar, nadie queríamos marchar del lugar, cantando y venga a cantar.

Nos han tenido que “invitar a irnos”, muy dulcemente claro. Después de la cena el padre Javier con el escolástico Vingh Lee de Vietnam, nos han preparado un auténtico espectáculo de luz y sonido en la Basílica, con oración y meditación incluida, una verdadera perla de las que San Ignacio habría atesorado. Qué más pedir si todos hemos salido iluminados y elevados hacia lo más alto con tanta belleza y espiritualidad.
En fin, difícil expresarlo todo a las 12 de la noche y después de un día tan intenso. Si que quiero despedirme diciéndoos que hoy hemos dado Gracias al Señor de todas las cosas por la CVX y, en especial, la de España, por haber preparado este peregrinaje. No lo he hecho yo, claro, lo han hecho todos y yo me he unido y me uno a ellos dando gracias por esta CVX nuestra y por las muchas gracias que parece haber recibido en Fátima, uno de cuyos efectos es feliz resultado esta peregrinación que torpemente os cuento. Pedid a nuestro Señor y a su buen servidor San Ignacio que nos siga acompañando el resto de los días.

Recibid un abrazo grande para todos,
Benito Marín cvx, desde Salamanca

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