Encuentro Formadores-Guías de CVX-E

Un suave soplo, acaso una espiral que va bajando a lo más hondo de mí, o que al subir y pasar por el corazón me impulsa a buscar a Dios y a salir al encuentro del otro…

Siempre resulta difícil poner palabras a lo vivido, a lo experimentado. Parece que a las palabras les gusta jugar al escondite…

El fin de semana del 6 al 8 de mayo de 2022 la Casa Provincial de la Compañía de María (Madrid) se convirtió en nuestra tienda del encuentro: 24 personas de diversa procedencia hemos convivido, orado, compartido, soñado y disfrutado; acompañantes, formadores-guías de Comunidades, Grupos y Personas hemos remado “con un nudo aquí, en el pecho / soñando que al otro lado / se avecina otro comienzo”…

Iniciamos el sábado en la Capilla con el deseo de abrirnos y acoger lo Infinito; y después de que Guiller Ayuso nos “abriera la puerta” de lo que iba a ser el Encuentro, salimos a la terraza (círculos concéntricos) a charlar de nuestras mociones y deseos para los grupos que acompañamos y para la CVX (lo llaman “conversación espiral”, perdón “espiritual”). También en ese ratito pudimos “sentir y gustar” los silencios y las miradas…

Y después de ese “baño de presencialidad física” nos tocó sumergirnos de lleno en el nuevo Plan de Formación de la mano de María Labernia y Guada Alba. Sus palabras se fueron tejiendo con lo plástico y visual de las espirales y los carteles (junto con los “playmobil”) y fuimos construyendo entre todos (en tres grupos) los distintos tiempos del Proceso de Crecimiento en CVX, atendiendo a tres dimensiones-acciones: espiritualidad-profundizar; comunidad-compartir; vida en misión-salir.

Vivimos como un regalo el anterior Plan de Formación y la dedicación de los que le dieron forma…y nos sentimos con libertad para ir actualizando el lenguaje y la forma de presentarlo: Momo y Sama también estaban allí acompañando a Guada y a María, que nos hablaban de Proceso de Crecimiento (antes “Plan de Formación”) y de Tiempos (no tanto de “Etapas”), ya que los procesos personales no los entendemos como un camino lineal en el que vas cambiando de etapa al completar determinados “ítems”, sino como un proceso en espiral con sus “idas y venidas”, que pasa por distintos tiempos. Nos puede también ayudar en el futuro una pedagogía de los compromisos, que ya no estarían vinculados al paso de una etapa a otra.

Naturalmente tuvimos tiempo de “patearnos” las tres espirales priorizando e interiorizando…y expresamos en el plenario lo que íbamos experimentando respecto al trabajo realizado. Para ello nos ayudaban mucho los “registros” acompañados por Paloma Guillem, en los que tomábamos conciencia de nuestro cuerpo y nuestra respiración acogiendo lo que sentimos, el lugar donde lo sentimos y la llamada o invitación a que nos lleva…

De esta forma nuestro cuerpo se fue convirtiendo en nuestro aliado y la mente ocupaba el lugar que le corresponde, dejando hablar al Espíritu… Los silencios han sido importantes en este Encuentro. Nos han revelado tanto o más que las Palabras…

Ya por la tarde nos ofrecía Paloma las tres claves para la escucha activa en el acompañamiento o en cualquier relación: Presencia – Aceptación Incondicional – Empatía, diferenciando una respuesta comprensiva-empática de otras valorativas, interpretativas, tranquilizadoras, solucionadoras, investigadoras. Todo esto lo experimentamos a través de una dinámica que nos permitió meternos en la piel del que comparte (y recibe después respuestas de todo tipo). Nos jugamos mucho en la escucha y en el “desde dónde” escuchamos…



Y seguimos compartiendo el Pan y la Palabra en la Eucaristía presidida por Pablo González sj. A continuación cenamos y tuvimos una agradable velada en la que recibimos la visita de cierto peregrino y degustamos desde las moscovitas asturianas al quitapenas malagueño pasando por los carquinyolis catalanes y otros manjares de cuyo nombre no logro acordarme… y hubo también foto del peregrino con Guiller (coordinador del Equipo, reportero superdicharachero del Encuentro, siempre disponible) y con Carles Alonso (secretario del Consejo CVX-E, conocedor de los entresijos de la casa y otras tabernas del lugar, amigo cercano del Equipo).

El domingo arrancamos de nuevo en la Capilla conectando con la fe sencilla de las “historias campesinas”, como la del Buen Pastor (que proclamamos en la Eucaristía), como “el Amor que te llevó a dar la Vida” (¿cabe mayor sencillez y profundidad a la vez?).

Carles nos expuso los próximos momentos celebrativos del 40 Aniversario de CVX en 2023 y nos animó a todos a la participación. Después nos reunimos por territorios para escuchar cómo resonaba lo vivido en nuestras comunidades territoriales: las figuras de plastilina modeladas el día anterior, junto con las pistas ofrecidas, nos dieron pie para compartir…

Volvimos a la sala grande y Manuel Martínez (secretario mundial de CVX e incondicional del Equipo de Formación) nos dibujó con palabras el panorama de la Formación en CVX a nivel mundial y nos invitó a ser creativos y audaces, a seguir compartiendo los recursos y a no descuidar la espiritualidad.

Terminamos el Encuentro (o casi) con una marcha contemplativa por el exterior y el interior de la Casa (¡gracias, Hermanas!), “sintiendo y gustando” las consignas que fueron apareciendo durante todo el fin de semana y que María rescató como perlas de un valor incalculable…de nuevo sumergidos en el silencio.

Finalmente hicimos una ronda para compartir el último registro, que de alguna forma recogía todo lo vivido y nos impulsaba a seguir caminando…

Espiral de palabras. Espiral de silencios. Espiral de pasos. Espiral de corazones que se unen para escuchar, para reconocer la voz del Señor…que nos llama a profundizar, a compartir, a salir…a sentir que todos y cada uno somos Presencia habitada por Él.


Víctor Espinar

Equipo de misión formación CVX-E

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