Entrevista a EDWARD WARRINGTON, guía del proceso de la Asamblea Mundial de CVX

Los delegados se encuentran esta tarde en silencio y la casa de Fátima se ha convertido en una verdadera casa de Ejercicios. El guía de la Asamblea Mundial, Edward Warrington, de CVX en Malta, ha ido desmenuzando el paso del Señor por la Asamblea y, como comentan nuestros delegados, les ha invitado poco a poco a permanecer en silencio. Aurora tuvo oportunidad estos días de charlar unos minutos con Edward.

¿Cómo descubriste tu vocación CVX?
Llevo en CVX veintinueve años. Comencé en una comunidad pequeña cuando estaba en el colegio. Al principio no veía esta experiencia como una vocación. La llamada la he ido descubriendo gradualmente sobre todo después de unos Ejercicios Espirituales de ocho días.
Entre los años 1979 y 1989, Malta sufrió una crisis política seria. Estaba trabajando en la Oficina del Primer Ministro, en asuntos relacionados con la injusticia, situaciones de violencia, las reformas institucionales, etc. ¡Y yo estaba en medio de todo eso! Fue ahí, donde descubrí el valor del discernimiento ignaciano para tomar mis propias decisiones y la ayuda de mi comunidad, en lo que me pudiese servir y apoyar.
Las decisiones que he tomado a partir de entonces, han sido fruto del discernimiento y, al mismo tiempo, han contado con la ayuda y el apoyo de mi comunidad.

¿Cómo te formaste para ser guía?
Una parte de mi formación, la recibí de la CVX y la otra de mi trabajo. De la CVX he aprendido dos cosas en concreto: en primer lugar, a buscar siempre la presencia de Dios en los acontecimientos de la vida diaria; y, en segundo lugar, la escucha activa.
Del empleo público aprendí a pensar y a escribir de manera concreta y concisa. Una gracia añadida es que siempre me han gustado los idiomas, las palabras, escribir,…

¿Cuál es el papel del guía en la comunidad?
Pienso que el papel del guía cambia dependiendo de la etapa en la que está la comunidad. Sólo puedo hablar cómodamente de una comunidad de personas entre los cuarenta y los cincuenta, la mía. Personas que tienen familia, han llegado a la cima de sus carreras profesionales, han madurado en su espiritualidad,… El papel del guía es más que el de una persona que escucha y observa lo que está diciendo y haciendo la comunidad, sino que también, está atento a lo que no se puede escuchar… lo que no es evidente.
El rol del guía no se limita a orientar y formar a la comunidad, sino que trata de estar disponible para cada uno de los miembros. Su trabajo, es ser como un espejo donde la comunidad pueda verse claramente. Eso es precisamente lo que he estado tratando de hacer aquí en la Asamblea.

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