Feliz Pascua de Resurrección



María Magdalena, María de Santiago y Salomé al acercarse al sepulcro escucharon: “Buscáis a Jesús Nazareno, el crucificado. Ha resucitado, no está aquí… id a decir a sus discípulos”.

Tres sencillas mujeres reciben en primera persona el hecho fundante de nuestra fe y se les encarga difundir la noticia de la resurrección. Tres mujeres que han sido testigos de un Jesús vapuleado hasta el extremo, un Jesús que ha sufrido hasta la muerte y ha puesto su vida en manos del Padre.

Ellas nos lo contaron primero. Ellas nos dijeron que Jesús, de nuevo, está en nuestras calles, barrios, casas… en nuestra realidad cotidiana, ahí donde nos habla. Ellas fueron quienes recibieron la noticia de que la vida triunfó sobre la muerte, que Dios, Padre y Madre, nos vuelve a recordar que Aquel es su hijo amado.

Jesús, el resucitado, se nos hace presente en esta Pascua de Resurrección invitándonos a pasar de ser simples discípulos a convertirnos en apóstoles de su misión en comunidad. Porque una de las características de las apariciones de Jesús, una vez resucitado, es que lo hace siempre a un grupo, a una comunidad.

Tomemos conciencia de ello en nuestra vida comunitaria, en nuestra vocación CVX, en nuestra realidad. No es nuestra misión, es su misión la que seguimos. No somos un único cuerpo apostólico para nuestras misiones, lo somos como una parte del cuerpo del Resucitado y de sus causas.

Porque aquí, al igual que Ignacio bajo la bandera de Jesús como verdadero Rey Eternal, es donde cobra más sentido, si cabe, repetir de manera sentida aquella oblación de mayor estima formulada en el inicio de la segunda semana de Ejercicios y que mantiene el “sabor” del tiempo en el que Ignacio la formuló: [98] Eterno Señor de todas las cosas, yo hago mi oblación con vuestro favor y ayuda, delante de vuestra infinita bondad, y delante de vuestra Madre gloriosa, y de todos los santos y santas de la corte celestial, que yo quiero y deseo, y es mi determinación deliberada, sólo que sea vuestro mayor servicio y alabanza, de imitaros a pasar todas las injurias y todo vituperio y toda pobreza, así actual como espiritual, queriéndome vuestra santísima majestad elegir y recibir en tal vida y estado.
Querida Comunidad, feliz Pascua de Resurrección…


Eduardo Escobés Rodríguez
Presidente de CVX en España
Consejo Ejecutivo CVX España

 


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