I DOMINGO de CUARESMA

Lectura del Evangelio de Marcos 1, 12- 15
En aquel tiempo el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás, vivía entre alimañas y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía:
— Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creer en el Evangelio.
Orar en Domingo:
Un mutuo compromiso de amor y fidelidad, por José María Maruri sj
Sin lucha no puede haber victoria, por Fray Marcos
¿Tiempo de rebajas?, por Javier Leoz
Desierto y buena noticia, por Enrique Martínez Lozano
Llenar la carne de espíritu, por José Enrique Ruiz de Galarreta sj
Después de esto el Espíritu llevó a Jesús al desierto, por Hermann Rodríguez Osorio sj

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