Radio ECCA – festividad del Sagrado Corazón 2013

Lucas López sj, Asistente de CVX-Gran Canaria, escribe con motivo de la festividad del Sagrado Corazón el pasado viernes 7 de junio, santo patrono de Radio ECCA.

Como cada año, llegó la fiesta del Sagrado Corazón, que Francisco Villén pusiera como santo patrono de nuestra Casa. Muy bien sé cómo han cambiado los tiempos y la pluralidad de cosmovisiones en la que nos movemos. Sin embargo, de aquella inspiración siempre podemos aprender algo y, por eso, quiero compartir con todas y todos algunas historias, reflexiones y deseos.
 
Ayer mismo pudimos inaugurar oficialmente la nueva sede de Santa Cruz de Tenerife. Ha sido trabajoso y han estado implicadas muchísimas personas. El agradecimiento nace de la constatación de todo el esfuerzo hecho por los responsables políticos, nuestra gente, los trabajadores y las empresas a las que contratamos para llevar adelante la obra y, sobre todo, del apoyo de nuestro alumnado, único motivo real de tanto reconocimiento social.
 
Este año se jubila D. José Manuel Barroso Gámez, subdirector general de la Fundación, miembro del Patronato, del Consejo de Dirección y delegado de la dirección en la isla de Tenerife. En conversación reciente con él, me decía: “Son tantas las personas que profesan un profundo reconocimiento a Radio ECCA, que no puedo menos que sentir el orgullo y, a la vez, la responsabilidad. Ojalá todas y todos en la Casa tengan esa experiencia y respondan a ella desde la emoción que me produce todavía hoy cada vez que alguien cuenta lo importante que ECCA ha sido en su vida”.
 
Esa emoción, que nace de cada persona -cientos de miles- que ha tenido en ECCA una esperanza, una oportunidad, nos embargó también recientemente con el fallecimiento de José Manuel Sáez, uno de aquellos maestros y maestras que, junto a Villén Lucena S.J., pusieron en marcha este sueño. Nuestro homenaje, nuestro silencio respetuoso o nuestra oración acompañan su adiós mientras reconocemos tanto bien recibido.
 
De alguna manera, la tarea que desempeñamos en esta Casa espera de cada cual un compromiso vocacional y profesional, un compromiso de corazón. Efectivamente, ojalá nuestra alma, nuestra intimidad se agite emocionada ante cada persona adulta que acude a nuestros puntos de orientación o se forma en nuestra plataforma educativa. Ojalá se nos haga agua y sal en los ojos cuando tenemos el privilegio de ayudar a otra persona a orientar su vida, a construir su futuro, con las herramientas de la formación.
 
Es probable que, como tantas veces hemos escuchado y experimentado, las alumnas y los alumnos de ECCA nos den a quienes trabajamos en esta Institución más de lo que nosotros podemos darles. Damos tiempo, profesionalidad e ilusión; nos devuelven sentido y esperanza. ¡Dos valores extraordinarios para los tiempos que corremos! Nuestros alumnos y alumnas merecen nuestro reconocimiento: ¡es genial ver que alguien decide poner manos a la obra y asumir su formación con responsabilidad! Nuestros alumnos y alumnas merecen todo nuestro respeto: son personas libres, decididas, que tienen que luchar contra múltiples dificultades. Nuestros alumnos y alumnas tienen derecho a nuestro servicio: un trabajo dedicado y profesional.
 
Ese reconocimiento, ese respeto y ese servicio son los valores que orientaron al jesuita Francisco Villén (¡y a tantas otras personas!) y que le llevaron a proponer como santo patrono de Radio ECCA al Sagrado Corazón.
 
(Publicada en la web de la Red Ignaciana de Canarias Anchieta el 8 de junio de 2013 http://www.redanchieta.org/spip.php?article1072)
 

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