SEÑOR, AYÚDAME

Señor Jesús, ayúdame,

porque quiero ser más sensible

a las necesidades del hermano.

Quiero ser capaz de decir:

“¡Nada necesito! ¡Nada tengo!

Toma, hermano, de lo mío.

Pues no es mío, sino de ambos,

de todos los hijos de Dios, Padre”.

¡Ayúdame, Señor, pues soy débil y egoísta!

Y mis propósitos suelen quedarse en eso, en propósitos,

en intenciones, que por mis limitaciones,

mis miedos, mis comodidades,

sin tu apoyo, sin confiarme en tus manos,

rara vez llegan a convertirse en obras.

Sé, Jesús, que estás junto a mi, a mi lado.

Y por eso tengo la esperanza de que,

día a día, paso a paso, lograré solidarizarme

con mis hermanos los hombres.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.