SONETO a MARÍA al DARLE el PRIMER BESO al NIÑO JESÚS

Cuando al tocarte hoy por vez primera

vi en tu carne temblar el infinito,

todo el cosmos lloraba con tu grito

y todo el mar rozaba mi ribera.

Cuando al cantar mi nana prisionera

de este tiempo que nace ya marchito

te arropé en el pesebre, tu bendito

mirar desheló el frío en primavera.

Pero al chocar mis labios con tu frente

transparencia de Dios, flor de la sierra,

en la cárcel saltó de gozo el preso

y el pobre se hizo rico de repente.

Un milagro de luz nació del beso

y un chasquido de amor quemó la tierra.

Pedro Miguel Lamet sj

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