UN AMIGO QUE YA ESTÁ CON EL SEÑOR

El pasado jueves 27 de mayo falleció en Málaga el P. Alejandro Muñoz Priego. No es nuestra intención hacer una reseña detallada de su fructífera vida entregada al Señor y los hermanos a través de la Compañía de Jesús, pero si, humildemente y con agradecimiento, desde la CVX-Andalucía y Canarias destacar que desde su carácter afable, cercano, este “hombre de Dios” ayudó y mucho a esta nuestra CVX.
Corría el año 1988 y daba los primero pasos esta nuestra comunidad CVX en Andalucía, todavía sin Canarias. Intentábamos celebrar un evento que permitiese conocernos directamente aquellos que caminábamos sin saber mucho de “esto de la CVX” y necesitábamos ayuda. Alejandro era Superior en Huelva y a través de la ya desaparecida Comunidad de esa ciudad, sin conocernos, pero como tanto jesuitas han hecho en muchos momentos, se fio de nuestra ilusión y nos dio un apoyo más allá de los esperado. Aquel Encuentro en Mazagón (Huelva), “fundante” para muchos, parte importante de nuestra historia, se lo debemos en parte a su confianza profunda en nuestra juventud ilusionada.
Posteriormente nuestros caminos se cruzaron desde 1986 hasta el 2000 en que fue asistente de la Comunidad María Inmaculada de Córdoba, en unos momentos difíciles, donde una vez más afloró su carácter afable, asertivo y lleno de confianza en el Señor.
El fallecimiento de Alejandro invita a una reflexión: estamos en el momento de devolver a la Compañía tanto bien recibido a través de tantos y tantos compañeros que apostaron por nosotros a pesar de nuestras dificultades y debilidades.
¡Dios te bendiga Alejandro!

José Antonio Suffo Aboza
Comité Regional CVX-Andalucía y Canarias

1 Comentario

  1. José Carlos Carneado

    Nos quiso, nos quiso mucho y nos acompaño, haciéndonos tomar conciencia de que la CVX sería lo que nosotros quisiéramos que fuese.

    Fueron unos años de mucho crecimiento personal de todos los que conformamos aquella comunidad de Córdoba y, aunque la comunidad prácticamente se disolviera, Alejandro nos ayudo a cada uno de nosotros a buscar lo que realmente Dios quería de nosotros.

    Fue un buen amigo. Un tío entrañable. Siempre disponible.

    Ojalá nos siga acompañando siempre.

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