Reflexionando sobre nuestro papel en la crisis socio-política actual

Reflexionando sobre nuestro papel en la crisis socio-política actual.
Este momento de crisis sanitaria y socioeconómica de alcance mundial, en el que vemos como la epidemia y sus consecuencias no tienen fronteras, desde el equipo de sociopolítica de CVX-E, queremos invitarnos personal y/o comunitariamente a dedicar un rato de oración a discernir la llamada que esta situación nos está haciendo para contribuir a salir de ella más unidos y reconciliados como familia humana.
CVX se define, entre otras cosas, por su compromiso a favor de la trasformación de la sociedad como respuesta al seguimiento del Jesús. Una dimensión importante para lograr esta unión pasa por poner nuestro carisma del discernimiento enfocado a la misión de reconciliar y transformar las crisis y conflictos en oportunidades de crecimiento.
Ofrecemos a continuación, en el marco de esta Semana Santa, un fragmento extraído del precioso texto “Momento extraordinario de oración en tiempos de epidemia”, presidido por el santo padre Francisco en el Atrio de la Basílica de San Pedro el 27 de marzo. Y lanzamos algunas preguntas incómodas por si ayudan a que, por las grietas que esta situación ha creado en nuestras seguridades, se cuele la gracia del amor que todo lo transforma:
La tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que habíamos construido nuestras agendas, nuestros proyectos, rutinas y prioridades. Nos muestra cómo habíamos dejado dormido y abandonado lo que alimenta, sostiene y da fuerza a nuestra vida y a nuestra comunidad. La tempestad pone al descubierto todos los intentos de encajonar y olvidar lo que nutrió el alma de nuestros pueblos; todas esas tentativas de anestesiar con aparentes rutinas “salvadoras”, incapaces de apelar a nuestras raíces y evocar la memoria de nuestros ancianos, privándonos así de la inmunidad necesaria para hacerle frente a la adversidad.
Con la tempestad, se cayó el maquillaje de esos estereotipos con los que disfrazábamos nuestros egos siempre pretenciosos de querer aparentar; y dejó al descubierto, una vez más, esa (bendita) pertenencia común de la que no podemos ni queremos evadirnos; esa pertenencia de hermanos.
… En nuestro mundo, que Tú amas más que nosotros, hemos avanzado rápidamente, sintiéndonos fuertes y capaces de todo. Codiciosos de ganancias, nos hemos dejado absorber por lo material y trastornar por la prisa. No nos hemos detenido ante tus llamadas, no nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo. Hemos continuado imperturbables, pensando en mantenernos siempre sanos en un mundo enfermo.
… En esta Cuaresma resuena tu llamada urgente: “Convertíos”, «volved a mí de todo corazón» (Jl 2,12). Nos llamas a tomar este tiempo de prueba como un momento de elección. (…) Es el tiempo de restablecer el rumbo de la vida hacia ti, Señor, y hacia los demás.
… En su Cruz hemos sido salvados para hospedar la esperanza y dejar que sea ella quien fortalezca y sostenga todas las medidas y caminos posibles que nos ayuden a cuidarnos y a cuidar. Abrazar al Señor para abrazar la esperanza. Esta es la fuerza de la fe, que libera del miedo y da esperanza.
PREGUNTAS:     
                                                                                   
1.        Vivimos tan instados que, hasta algunas veces sentimos que ni los EE nos cambian, ¿no nos va a cambiar tampoco el grito de esta crisis pandémica?, ¿no estamos pagando un alto precio como para que no nos convirtamos?
2.        Mirando a Cristo nuestro Señor delante y puesto en cruz, herido por tres clavos: el de la injusticia social, el de la injusticia ecológica y el de la injusticia de la pandemia, nos disponemos a abrazar con ternura este dolor y nos preguntamos ¿qué he/hemos hecho por Cristo antes de la crisis del coronavirus?, ¿qué hago/hacemos por Cristo durante la crisis del coronavirus? ¿qué debo/debemos hacer por Cristo después de la crisis del coronavirus? 
3.        ¿Qué preguntas específicas nos hace Dios a mí, a mi comunidad local y a la comunidad nacional/mundial que nos movilizan a convertirnos en miembros de una Iglesia en salida a primera línea, una Iglesia hospital de campaña?
Crisis Social
Crisis  medioambiental
Crisis Pandémica
Personalmente
Mi comunidad
CVE-E

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