Han pasado unos días desde que dejamos Málaga. Retomo mi libreta de tapas marrones para releer las anotaciones de estos días de asamblea, reviviendo mociones, miedos, consolaciones y un sinfín de palabras prestadas que han quedado ahí bien anotadas para poderlas recordar.
Contemplo de nuevo desde mis notas el dolor por un mundo roto y deshumanizado y revivo la esperanza de esa pequeña grieta en la que podemos y queremos sembrar semillas que broten. Y vuelve a mi corazón el consuelo de sentirme guiada por el Espíritu, que me empuja hacia dónde él quiere. Y una segunda consolación de no sentirme sola, de saberme parte de una comunidad que llega allá dónde no llego. Una comunidad que se acompaña desde lo pequeño para alcanzar lo grande, también más allá de las fronteras, en busca de nuevas fronteras, Revivo la riqueza de todo lo que somos y de las llamadas a las que damos respuesta. También la preocupación por disponer de los recursos que necesitamos para seguir llegando aún más lejos. Y parece que las notas tengan otro color: vistas desde el centro de esa imagen del Cristo proyectada durante la Eucaristía, subidos todos en esa barca, remando, bogando, todos juntos empujados por el Espíritu con el Cristo encarnado en el mundo en el horizonte, las notas llevan ahora el color y la música alegre.
Confirmo que no soy la persona que llegó a la Asamblea sintiéndose pequeña, sabiéndose ignorante de muchas cosas. Seguramente quedan muchas cosas por aprender, pero ahora el corazón está lleno a rebosar de caras y nombres, que me interpelan y me ilusionan, que me acompañan y me impulsan a comprometerme más. Mi mirada se ha enriquecido con sus miradas y reconozco una única mirada que es la nuestra.
Cierro mi libreta de tapas marrones con el corazón lleno de agradecimiento por todo lo vivido Y me encuentro con esas palabras que han estado tan presentes toda la semana. Y vuelvo a ellas “como el Padre me ha enviado así también yo os envío”
Ana Moreu
Consultora CVX-E





Gracias Ana comparto todas las mosiones que expresas , y me sale desde lo profundo gracias por tanto bien recibido , que no es para guardarlo si no para compartirlo an la misión y en la vida. gracias