Fue un regalo haber asistido a la Asamblea nacional de CVX en España, en agosto del 2024 en Málaga. Creo que es una oportunidad que todos los miembros de la Comunidad deberíamos vivir por lo menos una vez en nuestra vida. Te hace tocar, vivir, sentir con toda la Comunidad. Es una experiencia difícil de expresar con palabras… hay que vivirla. Son esos momentos en la vida que se te regalan por lo grandioso que son y que intentas aprovechar, no perderte nada, disfrutar al máximo para poder tenerlas presente en el futuro. Como los Ejercicios Espirituales, que quieres quedarte con ese aprendizaje marcado a fuego en tu corazón, pues así con la Asamblea.
Durante los meses de preparación tuve la gran suerte de ponerme en camino preparando el corazón en comunidad, ya que mi grupo de vida es espectacular e intentamos vivir todo lo que se nos proponía. Pudimos revisar los documentos, preparar el corazón para ponernos a disposición del Espíritu, y me sentí enviada por Cvx en Coruña como delegada y por el Consejo Territorial del Noroeste, como coordinadora.
Unos meses antes de comenzar la Asamblea, me pidieron que formara parte del equipo de recomendaciones, algo que me sorprendió mucho porque no soy una gran escritora, pero confié mucho en mis compañeros: Noelia de Cvx en Gran Canaria, y Asier de Cvx en Bilbao. Esta tarea me preocupaba un poco porque no tenía muy claro cómo debíamos hacerlo, pero al llegar a Málaga ya nos pusimos a ello y entre los tres, con la ayuda de Eduardo del Consejo fuimos dilucidando nuestro cometido.
Lo más importante como delegada era entrar en la Asamblea con corazón abierto, libre, sin prejuicios… constituyéndonos como miembros de CVX en España, junto a los que estábamos allí presente, en Málaga, el 3 de agosto por la mañana.
Debía estar muy atenta, tener la mente, el corazón y la mirada limpia para intentar entender lo que pasaba alrededor, lo que se decía y lo que no se decía pero se respiraba, lo que veíamos e interpretábamos, lo que escuchábamos, lo que nos decían… todo nos haría caer en la cuenta de por dónde nos estaba llevando el Espíritu.
Después de escuchar atentamente la realidad, mirar y pararnos en las llamadas que nos hace la sociedad española, pudimos disfrutar de nuestras riquezas, apreciar, caminar contemplativamente sobre todo lo que hacemos, somos y tenemos en Cvx España. Ahora nos tocaba adentrarnos, con la ayuda del Señor, en la búsqueda del: “hacia donde debemos remar”… y fue a partir de aquí que tuvimos que estar más atentos para “escuchar al Espíritu” que se podía expresar de muchas maneras.
Fue una tarea difícil, observar, escuchar, mirar, aprender, callar, conocer, para poder ir buscando las llamadas de Dios a Cvx en España. Empezamos con 42 recomendaciones que llegaron a la Asamblea, y con una escucha atenta y activa empezamos a trabajarlas, lo que más nos ayudó fueron los grupos de vida y los plenarios, los comentarios de pasillo, las conversaciones en las comidas… todo nos valía para ir puliendo lo que luego presentamos a la asamblea, que se cambió, se unió, se separó, se reformó, todo con un gran tono de escucha respetuosa. Los momentos más difíciles tuvieron que ver con la Economía, fue donde más se discutió, se argumentó, se preguntó, se presentaron aclaraciones y así pudimos llegar a un acuerdo claro: necesitamos seguir creciendo en la Misión que tenemos, y para ello es necesario una estructura económica más clara, eficaz, que busque fondos y para ello debe argumentarse muy bien. Recomendación que se le hace al siguiente Consejo. Con un total de 24 recomendaciones que serán el guion por donde transitará el siguiente Consejo.
Llegamos al final de la asamblea, cansados, contentos y satisfechos de un gran esfuerzo compartido, bien hecho. Mereció la pena, fue una semana cargada de emociones, de esas que dejan huella y que te recuerdan lo importante que es que pongamos a Dios en el centro de nuestras vidas e intentemos ser como Él, a su modo.
Todos los días invocábamos al Espíritu pidiéndole que venga: “Ven, Espíritu Santo Creador. Ven, Fuego que alienta la vida. Ven, Agua que limpia y nos fecunda. Soplo que nos hace andar”. Y le seguimos pidiendo hoy que nos guíe para seguir eligiéndole y tomando nuestras decisiones desde Él. Queremos remar mar adentro, con Él como guía y compañero, para estar donde nadie quiere estar, con quien nadie quiere estar, como nadie quiere estar.
Esto es solo un “cachito” del regalo que hemos recibido en la Asamblea, ojalá podáis asistir a la siguiente.
Con Cristo en el corazón, “así os envío yo”.
María Noel Lamelas
CVX en Coruña.







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