El sábado 19 de octubre nos encontramos en el Casal Loiola de Barcelona para trabajar el acompañamiento en la misión. Lo llamamos «Píldora Formativa» porque fue un intensivo corto, de una mañana, y porque el tema del Acompañamiento en el contexto del DEAE (discernir, enviar, acompañar, evaluar) requeriría un trabajo mucho más profundo. Reunimos a treinta personas de todas las comunidades catalanas. La idea conductora es que «el acompañamiento es fundamental en el desarrollo del Cuerpo Apostólico. Porque no siempre estamos discerniendo y enviando, pero siempre estamos ayudando. Por eso, reconocemos la necesidad de caminar juntos, apoyándonos en nuestras debilidades y aprovechando las fortalezas de los demás…” (Proyectos 125). La formación estuvo abierta a otras personas y grupos de espiritualidad ignaciana.
La dinámica se desarrolló en tres momentos. En primer lugar, con la colaboración de los mismos participantes, escenificamos, a través de un «role playing», diversos encuentros de un grupo de vida que podría ser el de cualquiera de nuestras comunidades. Una persona exponía una dificultad experimentada en el desarrollo de su misión y el grupo intentaba acompañarlo. Tipificamos varias formas de interactuar, incluida la del guía. El resto de los observadores anotábamos lo que nos llamaba la atención sobre la forma y el contenido de las intervenciones. Esto ponía en evidencia formas inadecuadas de acompañarnos en las cuales todos nos reconocíamos y también algunas buenas prácticas.
En un segundo momento, revisamos el documento publicado por CVX-E Pautas para un buen uso del DEAE, y recordamos cosas que, no por sabidas, muchas veces no ponemos en práctica.
Finalmente, dimos un tiempo para hacer una reflexión personal sobre nuestra forma de acompañar; y compartimos nuestras experiencias, dificultades y expectativas. Aunque el apoyo personal y el apoyo grupal a veces se superponían, el diálogo fue rico y provechoso. Entre otros elementos, destacamos la importancia de saber escuchar (centrarse en la persona, no interrumpir, no querer imponer nuestra visión, no pontificar sobre lo que se debe o no hacer, atender los aspectos emocionales…); también la importancia de saber hacer preguntas (con respeto, sin manipulación, de forma que ayude a caminar…) En el capítulo de temas pendientes aparecía la necesidad de reflexionar y trabajar en la Evaluación de la misión. Próximamente tenemos la intención de proponer un taller práctico sobre la Conversación Espiritual; y ofrecer una nueva edición del curso de Iniciación a CVX.
En la ronda final, los participantes expresaron mayoritariamente su agradecimiento por la oportunidad de haber participado en esta píldora de formación y sus ganas de seguir caminando para mejorar la forma en que nos acompañamos en la misión.
Trini Catalán
CVX en Cataluña



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