“Venid conmigo a un lugar tranquilo, para descansar un poco”
Tras la desolación y el dolor llega el silencio. Y, en medio de aquellos, la oportunidad de ver la luz y vivir con esperanza.

¿Qué hacemos con el sufrimiento? ¿Qué llamada profunda hay en mitad de todo esto?
Por un lado, Dios nos invita a desproveernos. Y a confiar en la providencia. A ser conscientes de la fragilidad de la vida. Y no depender de lo material.
Asimismo, estamos llamados a cuidar. Y escuchar. ¿A quién hay que sostener?, ¿a quién hay que apoyar? Estamos llamados a ser luz.

Comunidad CVX San Ignacio en Valencia
Imagen: Cristo yacente Parroquia Paiporta


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