“Hágase en mí según tu palabra”
(Lc. 1, 38).
Estamos acostumbrados a oír que tenemos que aprender a decir no, que tenemos que cuidarnos y no sobrecargarnos…
Y, sin embargo, María nos enseña a decir sí. Un sí rotundo, definitivo.
Un sí al sueño que Dios tiene para la humanidad.


0 comentarios