Encuentro Pausa Galilea

Mi grupo de fe, Talitas, mi familia cristiana, estamos cerrando un proceso, sin correr, para poder abrir otro, después de casi 10 años perteneciendo a MAG+S. Así que, el fin de semana del 22 al 24 de noviembre, cogí un blablacar desde Zaragoza y me planté en Valladolid para asistir a un encuentro para jóvenes de espiritualidad ignaciana organizado por CVX. Allí me encontré con algún rostro conocido y otros que no lo eran, pero que, en cuestión de horas, lo parecieron.


Ese fin de semana tuve la oportunidad de escucharme a mí desde Dios y aprender a intentar escucharle en mi cotidianidad, en mi día a día, en la rutina, en lo ordinario, es decir, en mi Galilea. Porque Dios es más de acompañarme con susurros, en los detalles, en el bullicio de mis días.


Llegaba a este encuentro muy crítica con la Iglesia y con contradicciones como persona herida e hiriente de ella y volvía a Zaragoza mirándola con amor, porque en esta misma Iglesia es dónde he conocido al Señor.


Allí hubo personas que, desde su misión (mujer, migrante, sociopolítica, joven, diversidad sexual…) compartieron testimonio. Testimonios que empapan, que en sus Galileas tienen algo que decir al mundo desde la fe para fomentar las relaciones de igualdad porque creen en un mundo mejor, en la construcción del Reino. Y porque estoy convencida de que Jesús también defendería estas causas.


Me quedo muy aterrizada y destinada a responder a Dios en lo que me pida.


Elena Sanz Mara
Talitas, Grupos Javier, Comunidad de MAG+S Zaragoza

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