Soy María, hermana de Marta. Cuando Jesús vino a casa, no me preocupé por los quehaceres ni por la comida; me senté a sus pies y escuché lo que Él decía.
Ella representa la importancia de inclinarse y dedicar tiempo a escuchar a Jesús
¿Eres consciente de que las preocupaciones de la vida pueden distraernos de la verdadera paz y de la conexión con Dios?
¿A qué renunciarías para profundizar tu conexión con Dios?


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