Llegado el final del curso, en CVX Caná de Madrid celebramos el pasado 21 de junio con nuestra tradicional Paella. Para ello, nos reunimos los miembros de nuestra Comunidad en la Casa de San Rafael (Segovia), para compartir un momento de encuentro y convivencia. Un encuentro relajado para hablar libremente y pasar un estupendo día juntos en la sierra.
Nos encontramos en la casa a media mañana para saludarnos, e ir preparando entre todos, en el patio de la casa, los elementos necesarios para la comida, a la vez que nuestros “maestros paelleros” preparaban la base del sofrito con hábil sabiduría.
Mientras el arroz absorbía el caldo, celebramos nuestra última Eucaristía comunitaria del curso, presidida por nuestro asistente Jaime Tatay, y que coincidió con la celebración de Corpus Christi. Y durante toda la celebración, reflexionamos y agradecimos cómo nos sentimos todos parte de un cuerpo común que es nuestra comunidad, desde nuestro grupo de vida, la comunidad local que allí nos reuníamos, o nuestra comunidad nacional y mundial de CVX. Repasamos cómo cada misión personal y compartida aporta a ese pan común, que Cristo bendice, y que llevamos a nuestros hermanos anunciando su buena noticia.
Tras ello, disfrutamos tanto de la maravillosa comida como de lo más importante en estas celebraciones, que es un espacio de encuentro donde podemos compartir abiertamente cómo ha sido nuestro curso, cómo lo hemos vivido y sentido, compartir cuáles han sido nuestras misiones personales, y la alegría, fuerza y esperanza que éstas nos han dado, así como los momentos de desolación y las situaciones donde no todo ha sido tan fácil, y donde, paradójicamente, más cerca habíamos sentido al Señor. Y todo ello en un ambiente abierto de amistad, confianza y empatía de aquellos que nos sentimos miembros de una misma comunidad. Comunidad que comparte con nosotros nuestras alegrías, y que sufre con nosotros en los momentos complejos.
Tras desearnos un muy feliz verano, nos emplazamos a la próxima Asamblea para dar comienzo al próximo curso.
José Antonio González
CVX Caná en Madrid




Mil gracias