Este pasado lunes, 19 de enero, firmamos con los Agustinos el convenio de cesión a CVX en Zaragoza de un piso propiedad de esa orden para poner en marcha un proyecto de acogida y acompañamiento a jóvenes migrantes. Un proyecto que impulsamos con el apoyo de CVX-España.
Después de varios meses de trabajo previo, se aprobó en asamblea en septiembre y lo apoyaremos tanto a nivel de presencia de voluntariado como económicamente, desde nuestro Fondo de Solidaridad, al que se van sumando más miembros.
Queremos compartir con alegría e ilusión el proceso que ha dado vida a nuestro nuevo proyecto de piso de hospitalidad.
Desde CVX en Zaragoza sentimos que hemos enviado y acompañado a Rocío en proyectos de Frontera Sur, que nos han hecho vivir la realidad migratoria como un proyecto propio. También el proyecto de acompañamiento a familias afganas nos ha ayudado a profundizar en el servicio a las personas migrantes formando red con otras comunidades locales de CVX. Pero en Zaragoza no teníamos en marcha un proyecto específico de hospitalidad. Cuando hemos participado en los encuentros de migraciones, las experiencias de otras comunidades locales han ido transformado el miedo o la incertidumbre iniciales en una convicción de que es posible trabajar en redes de hospitalidad y que el impacto transformador en las vidas de las personas migrantes es real y verificable.
En nuestras vidas han aparecido personas migrantes que viven en situaciones de indefensión, soledad y duelo migratorio. Hemos visto cómo la falta de vivienda y derechos básicos les impide avanzar. Aunque llevamos años trabajando en la sensibilización y denuncia, sentimos que es el momento de dar un paso más: transformar nuestras experiencias y compromisos individuales en un compromiso comunitario real.
Como decía Arrupe: «Es mucha verdad que los problemas nos desbordan y que no lo podemos todo. Pero lo poco que podemos, ¿lo hacemos todo? Y, sobre todo, ¿lo hacemos de manera que sea respuesta directa a esta formidable llamada del Señor a través del mundo?».
Queremos, por tanto, concretar todo lo anterior en un proyecto de acogida temporal para jóvenes migrantes que se encuentran fuera del sistema de protección y sin respaldo familiar. Sin embargo, queremos resaltar que esto va mucho más allá de aportar un techo. Deseamos que lo sustancial y medular sea el acompañamiento personal y el apoyo a los procesos e itinerarios de inserción e integración de los jóvenes a los que serviremos, para que recuperen su autonomía.
Sentimos que Dios nos acompaña y nos cuida y, desde el agradecimiento por todo lo recibido, queremos compartirlo con esas personas que Él va poniendo en nuestras vidas, inspirados por el encargo del papa Francisco de «acoger, proteger, promover e integrar”.
Os rogamos que tengáis presentes en vuestras oraciones a nuestra CVX en Zaragoza y a las personas migrantes a las que deseamos servir desde este nuevo proyecto de hospitalidad que iniciamos.
CVX en Zaragoza



Gracias.
Queridos hermanas os con ilusión les acompaño desde nuestra experiencia de hospitalidad rn Ca L. ESPURNA. Seguro que el buen espiritu es el que os anima y el que os guía
Queridos hermanas os con ilusión les acompaño desde nuestra experiencia de hospitalidad rn Ca L. ESPURNA. Seguro que el buen espiritu es el que os anima y el que os guía
Queridos hermanas os con ilusión les acompaño desde nuestra experiencia de hospitalidad rn Ca L. ESPURNA. Seguro que el buen espiritu es el que os anima y el que os guía