- ¡¡Sama, Sama!! ¡¡Tengo muchas cosas que contarte…!!
- Hola Momo, respira… ¿dónde te has metido este fin de semana para venir con tanta energía?

- Vengo de un encuentro de CVX, donde el equipo de Formación, junto con el equipo de Jóvenes, nos ha montado un fiestón en la casa de la Divina Pastora de Madrid para trabajar y profundizar en el Proceso de Crecimiento de CVX.
- ¿Un fiestón? ¡¡Pero qué habéis hecho estos días para que se te vea tan ilusionado y contento?
- Pues te cuento: empezamos el viernes con una dinámica para conocernos los más de 40 participantes de CVX, entre guías en activo y miembros que quieren iniciarse en el servicio. Vino gente de A Coruña, Bilbao, Pamplona, Gijón, naturalmente de Madrid, Salamanca, Valladolid, Zaragoza, Barcelona, Sevilla, Málaga, y hasta de Las Palmas y Tenerife… me parece que no me dejo a nadie. ¡Vaya, éramos un montón y todos super simpáticos!
La dinámica consistía en buscar pareja para contestar distintas preguntas que Javier nos hacía en voz alta, y escribir las respuestas en un papel que llevábamos colgado a la espalda. Con cada pregunta cambiábamos de pareja, así que el primer día ya conocí a muchos compañeros de comunidad de toda España.
La gente de Formación es muy apañada: nos decoraron la sala con un super dibujo del perfil de España donde colocamos nuestro pequeño “avatar” de madera, un muñequito que pudimos decorar con colores y símbolos que nos identificaran. Lo colocamos en el mapa según nuestra procedencia. En el mural también aparecían representados los distintos momentos del proceso de horneado del pan. ¿Para qué serviría? Mira, te lo enseño en esta foto.

Después de un reparador sueño y un rico desayuno, empezamos el sábado con grandes expectativas. Iniciamos el día con una oración: “Amasándonos”, donde reflexionamos sobre el símbolo de amasar el pan: la paciencia, el trabajo de la masa y el reposo necesario para que la levadura haga su función.
- ¡¡Ahora entiendo la decoración de la sala!! ¿Y cómo empezasteis a amasar el trabajo del día?
- Pues nos numeramos para formar 10 grupos. Nos dieron dos hojas tamaño DIN A3 con dos bloques de preguntas. En la primera teníamos que apuntar los propósitos de la función de guía. Nos facilitaron post-its de colores y, entre todos, compartimos nuestras intuiciones. En la segunda hoja utilizamos más de 100 iconos que, dentro de un corazón, representaban imágenes y símbolos que nos ayudaron a identificar las necesidades de la CVX, de los guías, de los grupos y de las comunidades que acompañamos. Cada uno escogía imágenes y compartía sus propuestas en el pequeño grupo.
Después nos volvimos a reunir en el grupo grande para contemplar en silencio el trabajo de los demás. Registramos lo que nos resonaba y a qué nos movía, escribiéndolo en nuestra libreta espiritual. Luego compartimos en voz alta los verbos que nos surgían tras pasar por el corazón lo vivido.
- ¡¡Qué intenso y creativo!!
- Sí, realmente los equipos trabajaron de lo lindo. ¡¡Qué currada de materiales!!
En el siguiente ejercicio hicimos un roll playing. Nos volvimos a numerar para formar grupos de seis. Distribuyeron distintos tipos de roles que podemos encontrar en una sesión habitual de un grupo de CVX. Había un guía, varias caracterizaciones y un observador. El ejercicio consistía en reproducir una reunión y representar el papel asignado —de forma exagerada, nos dijeron—. El observador debía detectar los roles, observar desde dónde participaba cada uno, cómo dirigía el guía la reunión y cómo se presentaban las tres dimensiones del Proceso de Crecimiento (espiritualidad, comunidad y misión).
- ¿Y después? ¿Qué más hicisteis?
- Volvimos al grupo grande para compartir: los observadores contaron lo que habían detectado, los guías cómo se habían sentido y… todos reímos con las fabulosas interpretaciones de algunos compañeros 😉. Esta dinámica nos ayudó a experimentar de primera mano las dificultades y aciertos en el guiaje de un grupo. Acabamos recogiendo una lista de las cosas que ayudan a un guía y de las que suponen impedimento en el servicio.
- ¡¡Qué maravilla!!
- Pues sí, Sama, todos participaron con mucha predisposición y entusiasmo. Por suerte llegó la comida y un poco de descanso. Mira, aquí te dejo la última foto de grupo; hicimos varias porque siempre se añadía alguien en el último momento.

Por la tarde nos presentaron el juego de mesa del Proceso de Crecimiento. ¡¡Espectacular!! Todo estaba pensado: nuestro avatar del primer día era la ficha del juego. Consistía en avanzar por una espiral (que representa nuestro proceso de crecimiento). Después de tirar el dado, debíamos responder preguntas o realizar acciones según el tiempo del proceso en el que cayéramos: iniciación, acogida, fundamentación, misión apostólica… También había actividades comunitarias, reflexiones sobre textos de inspiración o momentos de dejarnos llevar por el Espíritu. Y, por supuesto, también aparecía ¡¡el mal espíritu!! ¡¡Un lujo de juego!! Nos divertimos, compartimos, profundizamos y nos conocimos mejor entre nosotros. ¡Todos queríamos llevarnos el juego a nuestra comunidad! De momento es un prototipo, pero te aseguro que es completísimo.

- ¿Después del juego también registrasteis vuestro sentir?
- Sí, naturalmente. Evaluamos el juego completando un formulario —online o en papel— con críticas constructivas, agradecimientos por todo el trabajo realizado por los equipos actuales y anteriores… porque todo esto ¡¡se lleva amasando durante mucho tiempo!!
Acabamos el sábado con una eucaristía compartida antes de cenar y, después, el tradicional momento de compartir productos de cada territorio: no faltó el pacharán de Pamplona, el Málaga Virgen, la trenza de Zaragoza ni los dulces de Gijón… mmm… se me hace la boca agua recordando todas esas delicias.
- ¿Y el domingo cómo amanecisteis?
- Algunos más cansados que otros, pero todos motivados por seguir compartiendo. Empezamos con la petición habitual de los Ejercicios, disponiendo nuestras intenciones, acciones y operaciones al servicio de Dios, y con la maravillosa oración de “Tomad, Señor, y recibid”. Tampoco faltó la música para acompañar la interiorización.
En el siguiente espacio, el equipo de Formación nos presentó la famosa Caja de Herramientas del Proceso de Crecimiento: una caja que recoge documentos, recursos, vídeos y canciones que utilizamos en CVX. ¡Incluso estábamos tú y yo como muñequitos de plastilina, Sama y Momo!

Pero lo mejor es que están creando una versión digital: una web con todo el material organizado y disponible para guías y miembros de CVX. Aún está en fase de pruebas, pero pudimos trastearla, investigar y hasta aportar nuevos materiales. ¡¡Qué pasada!! ¡¡Qué maravilla!! Imagínate lo útil que será para compartir nuestra espiritualidad ignaciana y nuestra forma de vivir en CVX.
Como todo en esta vida, llegó el momento de recoger y finalizar. El maravilloso encuentro terminaba. En el plenario comunitario, a modo de resumen, elaboramos una lista completa de necesidades en nuestro servicio de guías. Como si fuéramos Cristóbal Colón, anotamos descubrimientos, novedades y asombros del fin de semana. Y finalizamos creando una lista de oportunidades, posibilidades e intuiciones para el futuro…
Estos equipos son lo más. ¡Incluso nos regalaron un llavero de madera representándonos a ti y a mí! ¡¡Gracias, Álvaro, que nos ha retratado muy favorecidos!! (Sama, se me ocurre que podríamos promocionar más nuestra imagen, pero ya hablaremos).

- Vaya, Momo, estoy impresionado. ¡Realmente ha sido un fin de semana muy provechoso! Habéis trabajado y compartido vida, experiencias e ilusiones en comunidad.
- Sí, Sama, ha sido IMPRESIONANTE. Incluso en los descansos seguíamos compartiendo nuestra vida y experiencia en CVX.
- Y ahora, ¿cómo crees que podemos compartir todo lo vivido con el resto de nuestra comunidad?
- Pues tengo un notición: Javier, el “vice” del Consejo nacional, nos comunicó que están preparando un fin de semana en Loyola para el 23, 24 y 25 de octubre de 2026, donde quieren invitar a todos los miembros de CVX. ¡¡Dijo que cuantos más, mejor!! Compartiremos dinámicas, juegos y mucho más.
- Qué bien, Momo. ¡Me lo apunto en nuestra agenda!
- Sama, solo me queda un pequeño detalle… quiero agradecer especialmente a los dos equipos creadores, trabajadores y motivadores de este encuentro:
— Equipo de Jóvenes: Raúl, Elena, Marta, Garazi y Mª José, que han ayudado a desatascar materiales, innovar, facilitar y compartir su espíritu dinámico y creativo.
— Equipo de Formación: Sonia, Íñigo, María, Javier e Isaac, por su disposición, compromiso, ilusión y creatividad.
Gracias, gracias y más gracias. ¡¡Comunidad, nos merecemos un aplauso!!
Inma Valls
CVX en Barcelona


gracias por la comunicación