
Reducir significa disminuir los residuos desde su origen hasta un consumo responsable. Al reducir utilizamos menos recursos, eliminamos residuos y reducimos la contaminación.

En clave cristiana:
En la Biblia encontramos numerosos textos que insisten en que la verdadera plenitud se encuentra en la relación con Dios y no en la acumulación de bienes, y nos invitan a una vida de sencillez, agradecimiento y responsabilidad.
Mt 6, 20: Atesorad más bien tesoros en el cielo.
Mt 6, 24: No se puede servir a Dios y al dinero.
En la encíclica Laudato Si Francisco nos invita a adoptar un estilo de vida sencillo, austero, donde se aprenda a compartir y a disfrutar con menos, evitando el desperdicio, el consumismo y la cultura del descarte (LS 222).

Algunos ejemplos de reducir son:
Disminuir el uso de productos con ingredientes altamente contaminantes (utilizar la aplicación Yuka que califica los alimentos y productos de cosmética en función de la presencia de aditivos y tóxicos)
Comprar sólo lo necesario, evitando las compras compulsivas (promoviendo, por ejemplo, el Green Friday frente al Black Friday; utilizar una cesta en lugar de un carro; evitar compras de última hora; demorar una compra 24 horas).
Adquirir productos a granel (especialmente frutas, verduras o legumbres) para evitar embalajes innecesarios.
Elegir productos con menos envoltorios.
Usar fiambreras reutilizables o papel encerado en lugar de papel de aluminio.
Utilizar botellas de acero inoxidable o vidrio en lugar de botellas de plástico desechable.
Disminuir el consumo de agua y energía (apagar luces, desconectar aparatos, utilizarlos al máximo de su potencial, priorizar electrodomésticos A+++).
Consumir productos locales o de temporada para reducir la huella de carbono del transporte.
Priorizar documentos digitales o imprimir por ambas caras.
Sustituir las bolsas de la compra de plástico por bolsas de tela.
Organizar mercadillos de segunda mano o plataformas de trueque.
Reducir el desperdicio alimentario (con la creación de plataformas como _Too Good To Go, que permiten a restaurantes y tiendas vender a menor precio la comida que no se ha vendido al final del día).
Implementar Sistemas de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) (como la App Reciclos, de Ecoembes, que premia la devolución de envases con recompensas).

Para la reflexión personal: ¿Qué gestos ya estoy realizando en mi vida que suponen un «reducir»? ¿Qué nuevo paso puedo implementar en mi casa, comunidad, trabajo…?


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