Una experiencia de Iglesia universal junto al Papa

Del encuentro con el Papa me queda un pozo lleno de ánimos para seguir en la convicción de que Caminamos Juntos.

Parafraseando lo que compartí con una amiga, que también estuvo de voluntaria en la misa como yo, diría que este fue un momento de eclesialidad profunda, vino el Papa pero también fuimos a su encuentro la Iglesia de la que formamos parte y nos pudimos encontrar.

El sentimiento de ser parte de algo más grande es inexplicable, el recibir el saludo con cariño de mucha gente conocida, algo inesperado entre tantas personas. Coincidir en la inmensa diversidad que somos. Un gran regalo de Dios.

El saber que algunas de las personas de mi comunidad local estaban allí también, aunque no coincidimos, también tenía un misterio especial de universalidad.

Y por supuesto, la emoción de poder saludar al sucesor de Pedro, que con una sonrisa, paciencia y cariño saludó a tantas personas, a pesar de lo agotado que seguramente estaba. Día inolvidable.

Cecilia Cruz

CVX en Tenerife

1 Comentario

  1. Marta Sánchez García

    Gracias