Hoy, 23 de septiembre, es el día de la bisexualidad, posiblemente la más desconocida e ignorada de las letras del colectivo. Y eso pese a ser seguramente una de las realidades mayoritarias del mismo. Incluso algunos estudios sugieren que podría haber más personas bisexuales que heterosexuales, y que la bisexualidad realmente abarcaría al 50% o más de la población1,2.
Es por todo ello que libros como Bisexual, Christian, European, en el que he participado junto con otras quince personas creyentes bisexuales europeas, aportan mucha luz a temas que generalmente nos resultan muy desconocidos, entre otras cosas porque casi nunca se habla de ellos. La transexualidad o la homosexualidad suelen ser siempre los temas principales a tratar mientras que la bisexualidad siempre queda a un lado, muchas veces ignorada, otras veces comentada de pasada, pero nunca tratada realmente con la profundidad del resto.
Es muy fácil recomendar este libro, entre otros motivos porque es gratis leerlo. Cualquier persona interesada en saber un poco más sobre el testimonio y la vida de personas bisexuales creyentes en todo tipo de países, iglesias y comunidades, solo tiene que cliquear en este enlace Bisexual, Christian, European – Bisexual Christian Life Stories from Around Europe
Y es que es un libro donde la diversidad es uno de sus puntos fuertes. Cada capítulo es único y diferente, cada persona y su historia tienen siempre algo interesante que decirnos y hay mucho que aprender de cada una de ellas. Sobre la vida de las personas lgtb en Rusia, el uso eficaz del humor en el activismo, el abuso clerical desde las iglesias y como responder eficazmente al mismo y hasta sobre el camino de Santiago. Hay poemas, consideraciones y discusiones teológicas, citas de santos y muchas reflexiones personales. Historias de personas casadas, solteras y divorciadas, con hijos y sin ellos, laicos y personas del clero, evangélicos, católicos, ortodoxos, anglicanos, protestantes, inmigrantes y emigrantes. En el camino hay terapias de conversión, infidelidades, intentos de suicidio, armarios, soledad, pero también búsqueda, encuentro, fe, amor, paz e incluso algún milagro.
Pero a pesar de esa enorme variedad, y que cada persona cuenta su historia a su manera, si que aparecen también muchos puntos comunes, más allá de los países, las culturas, confesión religiosa o si la persona que escribe es hombre, mujer, cis o trans. Y ahí es donde aprendemos realmente sobre bisexualidad. Tengo que decir que leyendo el libro a mí, como persona bisexual, me han resonado muchas de las cosas que contaban. E incluso me ha sorprendido encontrar tantos puntos en común, dado ese síndrome del impostor, de no ser lo suficientemente bisexuales, que muchas personas en el libro compartimos. Y eso me ha ayudado a entenderme mejor, que no era yo sola a la que le pasaban esas cosas sino también a ellos. Que parte de la experiencia bisexual es eso, el síndrome del impostor, el no sentirse suficientemente bisexual, ser lgtb y no serlo a la vez. Que te consideren más promiscua simplemente por ser bisexual y los recelos de mucha gente, incluida del colectivo, ante nuestra identidad, como si fuéramos menos fiables, siempre en duda. Y a la vez también ese alegrarse en la ambigüedad, reivindicar lo queer, el potencial de poder amar a todos los seres humanos, sin importarnos su género, todo eso también me ha resonado mucho y también intento expresarlo en mi capitulo aunque lo haga de manera mucho más torpe.
Y de todo lo leído me quedo con dos ideas. La primera es que la bisexualidad es una realidad mucho más compleja y diversa de lo que parece a simple vista. Que quizás por eso se habla menos de ella, porque es mucho más difícil sentar cátedra y hablar de pecados a hombres y mujeres casados en matrimonios estables con hijos. Y no son menos bisexuales por eso. Y al mismo tiempo esta complejidad y ambigüedad hace que sea una orientación mucho más difícil de discernir. Si solo te gustan los hombres o solo te gustan las mujeres, de eso te das cuenta rápido. Pero si te gustan los hombres y algunas mujeres o viceversa, eso ya es más complicado. Puedes decidir ignorar subconscientemente algunas de las señales y son muchas las historias donde el reconocimiento como persona bisexual y las salidas del armario ocurren ya en la adultez, casi nunca durante la adolescencia, como si pasa habitualmente con la homosexualidad. De hecho no me extrañaría nada que hubiera muchos quien tras leer el libro se reconocieran finalmente como bisexuales, no porque no lo fueran antes, sino porque necesitaban leer estas experiencias, y reconocerse en ellas para entender su sexualidad tal y como es realmente. Y que de nuevo no obliga a nada. Lo dicen al menos tres o cuatro testimonios en el libro. Ser bisexual no te obliga a ser infiel, o necesitar experiencias con ambos géneros ni nada de eso. Si estas feliz en tu matrimonio estas feliz en tu matrimonio. Pero el poder reconocerte y entenderte mejor, sea en el plano que sea, siempre es algo muy positivo.
Y la segunda es que más allá del tema de la bisexualidad hay mucho que aprender en este libro. De todo un poco, de la vida en distintos países, Rusia, Polonia, Irlanda… De cómo se nos ve desde otras denominaciones cristianas. De cómo ser más eficaz construyendo reinos y transformando iglesias. De que somos de Dios y no de una denominación religiosa concreta, sea la que sea. De fe y hasta de nuestra propia vocación. A mí me han resonado mucho estas palabras, unas de las muchas reflexiones que hay repartidas por el libro: Tu tarea, si eres libre, es liberar a los demás. Y si tienes poder, empoderar al resto. Mi vocación, sin duda, va por ahí. Y estoy convencida que quien lea el libro encontrará también reflexiones como estas que le resuenen y les hagan entenderse mejor, entender a los demás o que se supone que venimos a hacer aquí.
Por todo ello les animo a leer el libro, que así también se practica el inglés y por supuesto aunque la lectura online es gratuita, comprar el libro también es una opción, si queremos tener la versión en papel y/o apoyar a la editorial. Hagáis lo que hagáis, aunque solo sea leer esta breve reseña y nunca llegar a atreveros con el libro en sí, iniciativas como esta permiten acercar temas, historias y personas que muchas veces quedan en los márgenes. Y comprobar como Dios, en su majestuosidad, llega a todas todas partes.
Victoria Rodríguez
Línea de misión diversidad de CVX-E
1 Alfred C. Kinsey, W. B. Pomery, C. E. Martin, P. H. Gebhard (1998 [reimpresión del original de 1953]); Sexual Behavior in the Human Female (Comportamiento sexual de la mujer). Indiana University Press. ISBN 0-253-33411-X


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