Este año el curso ha comenzado con una asamblea extraordinaria. Las tres CVXs de Madrid han celebrado la asamblea de inicio de curso de manera conjunta por primera vez en su historia.
La jornada comenzó con un desayuno común en los comedores del Centro de Formación Padre Piquer de Madrid. Iniciamos la mañana con una oración poniendo en el centro la promesa de Dios de acompañarnos hacia la felicidad de manera incondicional, simbolizando el encuentro de las tres comunidades con la presentación de tres velas.
Las relaciones creadas a través de los años, de misión conjunta y de crecimiento, sobre todo de las dos entidades progenitoras (Caná y Galilea) en el servicio y acompañamiento a la más joven (Comunidad Padre Arrupe), han trazado unos lazos cuyos frutos pudimos sentir y disfrutar desde el comienzo hasta el final de la jornada.
A media mañana, la presidenta de CVX en España llegó a la Asamblea y pudo compartir con nosotros el resto del día, con la comida compartida, la dinámica de comunicación y difusión de las vivencias de la Asamblea Nacional en Málaga, y la finalización con la misa con los compromisos temporales y permanentes.
En mi corta experiencia participando en una CVX, puedo decir que no he vivido una Asamblea con mayor sentido y que haya complacido más a Nuestro Señor que esta -o así lo creo-. Tres comunidades celebrando juntas, una misa con compromisos de servicio y permanencia a Dios a través de la CVX y unos vínculos que piden profundizar en el encuentro y la misión compartida.
Francisco García de Yébenes
Un miembro agradecido de Comunidad Padre Arrupe en Madrid

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Contemplando la Asamblea en Málaga
Para los que fuimos delegados de Madrid en la pasada Asamblea Nacional de Málaga, tan importante como lo que allá vivimos es cómo podríamos transmitir a nuestras comunidades el mensaje de lo que la experiencia del Espíritu aportó, tanto a la comunidad nacional como personalmente.
Decidimos entonces dedicar un importante espacio a este asunto en la asamblea del sábado 28 de septiembre, conjunta de las tres comunidades CVX de Madrid: Caná, Galilea y Padre Arrupe. Más que una lectura de documento con respuesta de dudas, queríamos trasladar en lo posible nuestra vivencia. Decidimos realizar una dinámica basada en la que habíamos tenido el domingo por la mañana en la Asamblea de Málaga, donde se nos presentaron las diversas líneas de misión y grupos horizontales. Por eso preparamos un recorrido contemplativo por las ocho partes del documento final.
Comenzamos repartiendo a los asistentes en ocho pequeños grupos de vida. Se proyectó entonces un vídeo resumen de cinco minutos, donde reflejábamos en forma de presentación dinámica los mensajes más destacados del documento. En un clima de contemplación, cada grupo inició su recorrido en una de las ocho estaciones donde se exponía cada una de las partes del documento, compartiendo en post-it sobre las diapositivas impresas los ecos y mociones que brotaban. Así, cada persona completó el recorrido del documento final pasando consecutivamente ante todas las estaciones.
Luego abrimos una mesa de diálogo donde los asistentes a la Asamblea Nacional pudimos compartir experiencias, anécdotas y llamadas más personales que allí vivimos. Por su parte, el resto de miembros de las comunidades verbalizó qué les había hecho sentir el contenido del documento. Desde las comunidades nos trasladaron cómo se habían sentido inflamados durante el recorrido, animados a responder a ese envío que se nos realizaba. Se comentó la importancia de conocer y compartir la misión que se realiza en la comunidad de forma concreta y se puso foco en comunicar mejor con los jóvenes, estando también abiertos a aprender de ellos.
Cerró la mesa Itzíar Ugarte, que compartió las que fueron sus experiencias en la Asamblea de Málaga como una asistente más. Nos destacó la importancia de que somos un grupo fundamentalmente apostólico, comprometido con la misión en las fronteras, dispuesto y decidido a bogar mar adentro.
En cuanto a los aspectos económicos, nos animó a ser cada vez más corresponsables, entendiendo que nuestra aportación es también una forma de hacer misión, e informándonos que el nuevo Consejo está muy comprometido con las recomendaciones aprobadas en la Asamblea y, sobre todo, que ha comenzado a trabajar desde el primer minuto en la construcción de un necesario modelo económico sostenible.
Finalizada la asamblea de las tres CVX de Madrid, a los delegados y delegadas nos quedó la duda de si habremos conseguido nuestro objetivo de trasladar el espíritu y la vivencia de la Asamblea de Málaga a nuestras comunidades. Confiamos para ello plenamente en esa Ruah que nos sigue inflamando y comprometiendo con nuestra misión de construcción del Reino, por pequeñita que nos pueda parecer la participación de cada uno, siempre será una gota que completa el mar.
José Antonio González
CVX Caná en Madrid


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