Asamblea de CVX Arrupe Elkartea, reforzando la misión comunitaria a la luz de las recomendaciones de Málaga y en camino sinodal con la Iglesia

En Bilbao, nos juntamos cerca de 50 personas para celebrar la asamblea anual de CVX Arrupe Elkartea. Fue ante todo, un día de agradecimiento, de compartir vida comunitaria que terminamos con la celebración de la eucaristía.

Comenzamos aterrizando la Asamblea de Málaga. En clave de conversación espiritual y tratando de hacer las tres rondas, en algunos grupos con más éxito que en otros, compartimos las luces y las sombras que nos dejaba la lectura del documento final y cuales podían ser las prioridades para nuestra comunidad local.

Proseguimos compartiendo el trabajo de los equipos de misión de la comunidad los equipos de Ciudadanía Inclusiva, Familia y diversidad, Espiritualidad, Jóvenes, Mujeres en Diálogo y Ecología Integral fueron compartiendo los hitos por los que se había pasado durante el año y los retos para el próximo curso. Coincidían en el  deseo de ser fieles a la misión encomendada por la comunidad y la invitación a participar en los diferentes equipos en la medida de las disponibilidades.

Teniendo muy presentes la recomendación de Málaga de hacernos presentes en nuestra Iglesia, el equipo que participa en la Mesa de Comunidades nos presentó en qué momento estamos en el proceso sinodal en la Iglesia y nos adelantaron que en el encuentro de marzo trabajaremos sobre ello.

Con gran unanimidad se aprobó tras una serie de preguntas y aclaraciones el nuevo modo de proceder del fondo común. Habla del cómo ponemos nuestros recursos materiales, además de nuestro tiempo, al servicio de la misión de la comunidad. Será un proceso progresivo que el nuevo consejo irá adaptando a medida que los equipos apostólicos vayan tomando fuerza en la propuesta de proyectos. Ojalá que, como se mencionaba en las aportaciones, los equipos sueñen en grande, y ello nos obligue a que hagamos una mayor reflexión personal en clave de austeridad para poder aportar más a ese fondo común que tanto bien ha hecho en el pasado y que ahora apoya más claramente el trabajo de nuestros equipos de misión.

Una vez pasado este punto se aprobaron el informe del consejo y los presupuestos y se pasó a la elección de los cargos que había que renovar en el consejo. Un agradecimiento grande a las personas que terminaban su servicio a la comunidad Marta, Iñigo e Itziar y una cálida bienvenida a las nuevas incorporaciones, Eider, Juanma y Pablo. Hubo también, un especial agradecimiento a Nerea por prorrogar por un año más su servicio desde la vicepresidencia para asegurar una continuidad del trabajo del consejo.

Tras la comida compartida, tuvimos un precioso conversatorio con Amaia e Iñigo junto a Edith sobre su participación en el programa de formación teológica “Magis” de CVX en Latinoamérica, desde la perspectiva de dos generaciones diferentes, pero con un mismo horizonte común de vivirnos como comunidad global y universal, así como nuestro compromiso como laicado en esta sociedad y con la Iglesia.

Y cerramos con la Eucaristía, dando gracias al Señor por tanto don recibido y poniendo en sus manos el servicio de las personas que han concluido su envío en el consejo y aquellas que cogen su testigo para seguir construyendo esta única comunidad, laica, ignaciana y apostólica.

Pablo Castells

Presidente Arrupe Elkartea (Bilbao, Basauri, Durango y Vitoria)

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