El pasado 14 de junio tuvimos en Burgos un día de convivencia de Fin de Curso. El sábado anterior habíamos tenido una asamblea para renovar los cargos de tres miembros de la comunidad de servicio que ya habían estado 4 años, el vicepresidente, la secretaria y una vocal.
Realizamos la convivencia en un convento de Clarisas de Vivar del Cid, pueblo próximo a la ciudad (donde, por cierto, nació Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador).
Basándonos en la dinámica del taller que acabábamos de recibir sobre el Proceso de Crecimiento CVX, y con la imagen de las espirales que indican las tres partes fundamentales de nuestra vida CVX (espiritual, apostólica y comunitaria) iniciamos un rato de reflexión sobre cómo lleva cada uno trenzados estos tres aspectos en su vida. Después compartimos en grupos aleatorios que fueron cambiando en cada pregunta: qué habíamos visto en ese rato de reflexión, una memoria agradecida del curso que termina y retos con esperanza para el nuevo curso. Terminamos todos juntos con una ráfaga rápida de palabras que resumieran lo vivido y una bonita canción sobre la amistad. Tras el aperitivo tomamos una paella, que un grupo de “chefs” de la comunidad se encargaron de elaborar durante la dinámica y que se remató con un concurso de tartas.
Finalizamos el día con la Eucaristía, en la que pudimos ofrecer el resultado de la colecta de navidad de 2023, ya que nos acababan de llegar las fotos del proyecto ya finalizado que financiamos en Namacunde (Angola), presentado por las Misioneras de Acción Parroquial en el que nos solicitaban ayuda para construir y dotar de lo necesario a dos aulas para dar cursos de cocina y de costura. También aprovechamos para agradecer a los miembros de la comunidad de servicio que dejaban su labor y para enviar a la nueva comunidad que se inicia para los próximos años. Terminamos dando un signo de sal y luz a un miembro de cada grupo, para no olvidar cual es nuestra misión también en verano.
Mª Jesús Tamames
CVX en Burgos








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