«Llegamos a la asamblea de final de curso con el corazón lleno de tantas cosas que agradecer, sabiendo que nada es perfecto y que cada uno lleva sus heridas y sus sombras, pero acogiendo que el amor de Dios nos ha movido a todos en éste tiempo que va terminando.
En ese camino andado compartimos nuestras misiones personales y comunitarias a lo largo del año y cómo el Espíritu nos ha ido llevando por donde no sabíamos pero intuíamos que eran los lugares en lo que debíamos estar e intentar ser presencia del Dios de la vida. Un camino de imperfecciones llevado en la confianza de que solo su misericordia puede llegar a donde nuestra fragilidad, debilidad y pequeñez no puede. Y ante esto, solo una palabra compartida por todos: GRACIAS.
Nos unimos a la eucaristía de cierre de curso de Misión Almería y hacemos balance agradecido por tanto bien recibido y de tanta vida ofrecida en sus líneas de actuación, como el pequeño grano de vida ofrecido desde nuestra comunidad de vida. Tantos pequeños granos que se suman a tantos otros anónimos buscando el Reino de Dios en esta tierra y en este tiempo que nos toca vivir e intentar responder a la llamada que sigue haciéndonos Jesús en cada cruce del camino.
Hacemos también presente Pueblo Blanco, la Casa Arrupe, los asentamientos, el Círculo de Silencio y nuevamente como pequeño grano ofrecido desde la CVX.
Vida compartida también entorno a una comida entre risas y acción de gracias por todo lo vivido y el nuevo hermano que se nos ha sumado este curso como regalo de presencia en la comunidad y en el mundo.
Tantas cosas más quedarían por decir, pero el corazón las acoge en su silencio agradecido. Y nuevamente es esa palabra la que marca este final de curso y todo lo caminado en él. Ante todo y sobre todo, gracias, y que no seamos impedimento para que siga soplando el Espíritu. Siempre gracias.»
Daniel Briet
CVX Índalo Loyola en Almería


Desde el Centro Loyola de Alicante os enviamos un gran abrazo y nos unimos a vuestra gratitud al Señor por tanto bien recibido
Gracias por compartir