Jornada de encuentro, gratitud y vida compartida

El sábado 21 de junio celebramos en Vigo una xuntanza fraterna junto a algunos miembros de las comunidades de CVX en Gijón, CVX en A Coruña y una recién nacida CVX en Vigo. Podría decirse que, este día, ha marcado de manera oficial la entrada de nuestra comunidad del Centro Loyola de Vigo, conformada por 15 personas, a la gran familia de CVX. 

Desde el principio, Javier Luna y José Guerrero, miembros del Consejo ejecutivo de CVX España, nos dieron una acogida cariñosa y cercana a cada una de las personasde CVX Vigo. También compartieron con nosotros una carta enviada por Itziar Ugarte, presidenta del consejo, dándonos una afectuosa bienvenida a todos los que participamos en este encuentro y, de manera especial, a los hermanos de Vigo.

En el rato de oración de la mañana escuchamos la canción de “Casa abierta”, del dúo nicaragüense Guardabarranco, ya que transmite perfectamente lo que  significa estar en CVX para la gente de Vigo: “aquí está mi casa abierta, hay un plato por ti en nuestra mesa, sombra de árbol para tu cabeza, libro abierto, tu vida mi puerta…”, es decir, un lugar donde todo se comparte y donde siempre hay un plato en la mesa para todo el mundo. Recordamos pues por quién nos reunimos, el por qué, de nuestra misión: seguir a Jesús. Él es nuestro faro, nuestra fuente, nuestra luz, nuestro guía… Jesús nos inspira en nuestro caminar del día a día y nos recuerda que somos personas con talentos, llamadas a la construcción del reino en la tierra, desde la humildad, y poniendo en juego nuestras capacidades para trabajar por la justicia de los más desfavorecidos.

En la eucaristía, oficiada por Dani Cuesta sj, compartimos el pan y el vino como una sola comunidad, un solo cuerpo en Jesús. Agradecimos, principalmente, el proceso de acompañamiento, de este último año y medio, por parte de CVX A Coruña, pues fue un camino de discernimiento muy importante para nuestra comunidad de Vigo. Emotivo fue también el momento en donde se nos hizo entrega de los principios generales de la Comunidad de Vida Cristiana, CVX, a cada uno de los miembros de la nueva CVX Vigo.

Al terminar la jornada, con un modesto ágape, el sentimiento general de todas las personas que acudimos fue de acción de gracias, despertando en nosotros un sentimiento agradecimiento, de acogida y de pertenencia a CVX, y la ilusión en la tarea que, como seguidores de Jesús de Nazaret, se nos encomienda cada día de nuestra vida, en nuestros trabajos, en nuestras ciudades… en el mundo entero, allí donde haya hermanos que lo necesiten.

Yuri y Nico

CVX en Vigo

1 Comentario

  1. Marta

    Gracias