Partir el pan en medio de la vida: una tarde en comunidad

Como comunidad Pere Favre releyendo el evangelio de Emaús también nosotros hemos estado caminando igual que los discípulos de Emaús y el sábado 11 de abril nos hemos parado a descansar en casa de Ginés nuestro gran hermano y compañero de comunidad. Allí hemos partido y compartido el pan. Necesitábamos la cercanía de la comunidad y acompañar a Ginés en un momento de dificultad.


En el centro estaba Jesús, el resucitado y con Él toda la comunidad hemos compartido cómo estamos siendo testimonio, tanto personal como comunitario del resucitado. Ha sido un momento en que nos hemos sentido alentados unos con otros y en concreto nos hemos ido llenando de la tenacidad, firmeza y optimismo de cómo nuestro amigo y hermano vive su vida en estos momentos, los cuales no son fáciles.


Es increíble su narración de historia de salvación en clave del resucitado y cómo su manera de hacerlo nos invita a vivir también con el desánimo, la fragilidad y la debilidad de nuestras vidas.


Fue una tarde dónde se nos invitaba a contemplar cómo Dios se hacía presente en lo concreto de nuestras vidas y en este misterio de la Encarnación, tan propio de la espiritualidad ignaciana. Fuimos reconociendo en cada uno de nosotros a un Dios que no permanece distante, sino que “se encarna “en nuestra realidad cotidiana y comunitaria y en nuestras alegrías y dificultades. Ojalá cada uno de nosotros y nosotras como nos invitaba Ignacio de Loyola aprendamos a ver a Dios en todas las
cosas, descubriendo que Dios habita y actúa en la historia, en nuestra vida, en nosotros y en la comunidad.


Finalmente acabamos nuestra reunión comunitaria cenando como amigos en el Señor y echando unas carcajadas que nos dejaron a todos una AGRADECIMIENTO en mayúscula.


Carles Alonso

CVX-Pere Favre en Barcelona

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