Pasando por el corazón

El día 28 de junio, día del Inmaculado Corazón de María, hemos celebrado, la CVX Galilea en Madrid, nuestro retiro de final de curso. Estuvimos en la sierra, en la casa de un compañero de la comunidad, para poder estar tranquilos (y un poco más frescos).

Nos acompañaron nuestro guía José Antonio Suffo que vino desde Sevilla, y nuestro asistente Martín Iriberri SJ.

La oración que guió la mañana nos proponía pasar por el corazón lo vivido en el curso que estamos acabando, siguiendo los pasos del examen ignaciano, para poder evaluar nuestra vida comunitaria, los encuentros, envíos y servicios. Desde la Lectura del Evangelio Lc 24; 1-35, donde el recorrido nos invita a sentir al Señor, y descubrirlo a lo largo de este año en el compartir de las reuniones de grupo de vida, la asamblea de comienzo de curso junto a CPA y Caná, el compromiso temporal de Luis, el retiro de Navidad, la eucaristía por las víctimas de abusos unidos a la Iglesia. A la luz de nuestros Principios Generales, poniendo el foco en aquello a lo que el Señor nos invita, desde el PP. GG. 12 a: “El estilo de vida de la Comunidad de Vida Cristiana compromete a sus miembros a buscar, con la ayuda de la comunidad, un continuo crecimiento personal y social en lo espiritual, lo humano y lo apostólico […]”. Unido a lo que expresaba el papa Francisco en Gaudete et exsultate: “Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada”

Reflexionábamos sobre un escrito del Padre Arrupe adaptado a nuestra comunidad:

No tengo miedo al nuevo mundo que surge.

Temo más bien que la CVX, mi CVX Galilea y cada uno de sus miembros, tengan poco o nada que ofrecer a ese mundo,

poco o nada que decir o hacer,

que pueda justificar nuestra existencia como CVX

Me espanta que podamos dar respuestas de ayer a los problemas de mañana.

No pretendemos defender nuestras equivocaciones, pero tampoco queremos cometer la mayor de todas: la de esperar con los brazos cruzados y no hacer nada por miedo a equivocarnos.

El remate lo puso la canción de Rosana Llegaremos a tiempo.

La puesta en común lo hicimos en la eucaristía transmitiendo el camino transitado.

Como siempre acabamos con buenas viandas y un rato distendido de compartir. También recordamos a los compañeros que no pudieron estar por atención a familiares, compromisos apostólicos y por estar trabajando en el extranjero.

Damos gracias por todos los beneficios recibidos este año, que han sido muchos, y esperamos ilusionados el próximo curso. Pero antes, descansaremos.

Os deseamos a todos un verano en que haya lugar para Dios, para el encuentro con los otros, y para renovar fuerzas.

María Alexandra Vásquez

CVX Galilea en Madrid

1 Comentario

  1. Marta

    Gracias