Inicio de curso en las comunidades CVX de Madrid
Comenzamos el año en la Comunidad CVX de Caná, y como venimos haciendo en las últimas ocasiones, compartiendo la misma conjuntamente con las tres Comunidades de Madrid. Nos reunimos el pasado domingo 28 de septiembre en las instalaciones del Centro de Formación Padre Piquer, e iniciamos la sesión de la forma más castiza posible: compartiendo un desayuno de churros y porras donde aprovechamos para saludarnos y ponernos al día sobre nuestro verano.
Nos congregamos después en la coqueta capilla del centro, donde tenemos un tiempo de oración de acogida, donde resuenan las palabras del salmo 138:
¿Adónde iré lejos de tu aliento, adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú; si me acuesto en el abismo, allí te encuentro
Señor, sondéame y conoce mi corazón, Ponme a prueba y conoce mis sentimientos.
Mira si mi camino se desvía, guíame por el camino eterno.
Una oración que nos dispone a escuchar. Y que nos lleva a escucharle. A ofrecerle lo mejor de nosotros, y a plantear cuál será nuestra contribución en este curso. Donde nos liberamos de nuestras cargas para poder estar con Él. Y, después de estar con Él, volver a tomar todas estas cargas para poder construir ese mundo que nos pide.
A continuación, algunos compañeros de Comunidad nos trasladaron sus vivencias de misión. Sin embargo, a diferencia de otras exposiciones descriptivas, estas experiencias se enfocaron en mostrarnos cómo atender a aquello que se les ha pedido como misión ha repercutido en cada uno de ellos, haciéndonos partícipes tanto de las dificultades como del gozo obtenido con las mismas, donde la palabra que más surgió fue “regalo”.
De este modo, Dori y Jesús nos contaron su emotiva experiencia en el Jubileo para el colectivo LGTBI en Roma, junto a otras comunidades nacionales CVX y otras asociaciones centradas en esta misión, con la alegría de ver una Iglesia cada vez más cercana a la diversidad. Lola nos transmitió su experiencia de muchos años realizando cirugías oculares en Haiti, donde nos traslada su sensación de haber descubierto a los realmente elegidos de Dios. Cova nos relató su proceso de discernimiento que le ha llevado a aceptar la presidencia de la Federación Cristiana de AMPAs, y como en el día a día de la mejora de la educación de nuestros hijos ha encontrado la misión. Por último, Javier nos trasladó el trabajo de formación de acompañantes en el Centro Fabro, y presentando su concreción en las opciones de Ejercicios en la Vida Diaria, invitándonos no sólo a ser acompañados, sino a dar el paso de acompañar a quien lo necesita, devolviendo así tanto bien recibido.
Compartimos entonces la Eucaristía con la parroquia del barrio de la Ventilla, donde la Palabra de Dios nos reforzaba este mensaje que veníamos tratando a lo largo del día.
Terminada la Eucaristía, formamos pequeños grupos para compartir aquello que nos había resonado de la oración y de los testimonios que habíamos escuchado. Aquello que más nos había llegado, lo compartiríamos después en la Asamblea, donde las palabras que surgieron con más fuerza fueron agradecimiento, comunidad acompañante y acompañada, lluvia fina que nos debe calar, discernir, confiar y atreverse a soñar. Porque Dios no deja de sorprendernos, y todos hemos dicho “sí” en algún momento.
Mantuvimos todas las Comunidades juntas un opíparo almuerzo, donde compartimos las sensaciones de día. Tras el mismo, cada Comunidad se reunió por separado para realizar la Asamblea formal de inicio de curso. Dentro de Caná, revisamos nuestras cuentas, donde se apreció un incremento de la aportación de cuotas, al hilo de lo acordado en la pasada Asamblea de Málaga, y se debatió sobre el destino de las diferentes partidas previstas para este curso. También debatimos sobre las líneas generales en lo relativo a las actividades comunitarias a realizar a lo largo del curso. Se presentaron algunos envíos y se trasladaron necesidades dentro de nuestra Comunidad. Pero, fundamentalmente, se recordó que este curso era el último para varios miembros del Equipo, solicitando discernimiento y propuestas a lo largo de este curso para poder llevar a cabo el relevo en esta misión.
Para finalizar el día en clima de oración, salimos al exterior donde hicimos una danza, la Danza del Sol, con la que interiorizamos cada uno lo que nos llevamos de este día, y lo que nos ha unido como Comunidad. Animados para escuchar, preparados para escucharle.
José Antonio González
CVX Caná en Madrid


Gracias