Reflejos personales de la Asamblea Extraordinaria CVX en Sevilla-Migraciones

Juan 16:20-22

 «Les aseguro que ustedes llorarán de dolor mientras el mundo se alegrará; ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en alegría. Cuando una mujer está a punto de dar a luz, siente dolor porque ha llegado su momento; pero en cuanto nace el niño, se olvida de su angustia por la alegría de que haya nacido un nuevo ser en el mundo.»

El pasado domingo 10 de noviembre la comunidad de CVX en Sevilla vivió un momento importante en su historia. Fue una jornada mezcla de emociones: la alegría profunda por todo lo vivido y compartido en el proyecto Casa Mambre, y el pellizco en el corazón por el cierre de un modelo de hospitalidad a migrantes, que ha sido un lugar de encuentro, servicio y transformación social.

Tras unas iluminadoras palabras del guía de la Asamblea, Ignacio Sepúlveda, sobre la necesidad de enfocar nuestra Asamblea deseando «salir del propio amor querer e interés», comenzamos con una mirada hacia atrás. Nuestros presidentes de comunidad que han cohabitado con el proyecto: Fátima Carazo, Eduardo Ibáñez, Jose Antonio Molina y el coordinador actual del equipo motor de la Casa, Tomás Undabeytia, nos visualizaron que este proyecto no ha sido solo el fruto de nuestros esfuerzos, sino una manifestación de la gracia de Dios, que nos ha permitido, acompañar y ser acompañados en esta misión, por las más de 30 personas a las que Casa Mambré ha contribuido a integrar en nuestra sociedad a lo largo de estos ocho años. La espiritualidad ignaciana nos enseña que en todo debemos buscar y hallar a Dios, y en este cambio de etapa no es diferente. Reconocimos nuestras limitaciones y errores en el acompañamiento con humildad, pero a su vez, también confiamos en que el Señor siga guiando nuestra misión en el mundo de las migraciones.

A continuación, solicitamos la ayuda a Luis Arancibia (delegado del apostolado social de la Compañía), Javier Molpeceres (coordinador equipo migraciones CVX España), Pilar Muruve (responsable del proyecto Nazaret de Cáritas Diocesana), Chema Catells (responsable de hospitalidad en Claver-SJM) y Ana Giménez (directora ejecutiva fundación Ecca Social), y les pedimos que nos relataran, a través de un video, sus reflexiones sobre la realidad migratoria hoy en día.

Seguidamente invitamos a la asamblea a un periodo de oración personal.  Un momento de encuentro con el Señor en donde degustar lo vivido y experimentado a lo largo de la mañana, para extraer mociones, sensaciones y recomendaciones de hacia dónde ir, para trasladarlas seguidamente a grupos pequeños aleatorios creados, en los que, utilizando la herramienta de la conversación espiritual, compartimos consensos, disensos y mociones, que reflejamos, a modo de extracto, en unos post-its por grupos.

Una comida compartida y una posterior Eucaristía, oficiada por nuestro asistente, Marcelino Sánchez sj, pusieron broche final a nuestra Asamblea Extraordinaria.

Hemos cerrado un capítulo, pero la misión de las migraciones en CVX en Sevilla continua más viva que nunca y se irá fraguando en un nuevo formato, a través del grupo creado para soñar esta realidad. La asamblea terminó con un compromiso renovado sobre la misión migraciones, a ser, una vez más «contemplativos en la acción», personas que trabajan incansablemente por la justicia y la paz, pero que lo hacen con la serenidad de quienes saben que todo está en manos de Dios.

Jose Antonio Molina

En el servicio de presidencia de CVX en Sevilla

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