Desde el día 30 de abril al 2 de mayo, nos reunimos en Ávila cerca de 300 delegados de las nueve diócesis (Archidiócesis de Burgos y Valladolid y las diócesis de Ávila, Ciudad Rodrigo, Osma-Soria, Palencia, Salamanca y Zamora. Fueron invitadas las diócesis de León y Astorga) para la Asamblea de la Iglesia en Castilla.
Con el lema “Renovados para la misión” se pretendió impulsar una Iglesia más viva, participativa y misionera; fortalecer la comunión entre las diócesis de Castilla; ofrecer respuestas evangélicas a los desafíos de la sociedad actual y concretar decisiones pastorales que ayuden a anunciar mejor el Evangelio hoy.
Ha sido un regalo pascual porque lo vivido allí ha tenido mucho de encuentro, escucha, discernimiento, sabiduría, fortaleza, esperanza compartida…
Belén Santamaría (CVX Salamanca) fue la persona, que con gran entusiasmo y mucho cariño, dio paso a lo largo de estos días a las distintas partes de este encuentro.
Comenzamos con unas palabras de ánimo del arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, y con el comunicado que nos envió el Papa León XIV, que puso sentido a este camino: Ser uno en Cristo, renovar el fuego de la vocación misionera y avanzar juntos en la evangelización.
A través de la exposición que hicieron Auxi Rueda y Alfonso Salgado (CVX Salamanca) del documento base “Yo estoy con vosotros” -este texto recoge y sintetiza el trabajo realizado durante meses en la distintas diócesis- fuimos introduciéndonos en el momento que empezábamos a vivir.
A continuación Víctor Román (CVX-Burgos) nos explicó, desde la convicción de haberlo vivido, el método de “La conversación en el Espíritu” a través del cual íbamos a trabajar en los grupos formados por personas de distintas diócesis.
En estos grupos compartimos, en distintos momentos, las fichas que habíamos orado individualmente. De estos encuentros de escucha y búsqueda conjunta de la voluntad de Dios salieron las siete prioridades pastorales para nuestra Iglesia de Castilla: Impulsar la creación de pequeños grupos de vida, formar a los agentes pastorales, reforzar la dimensión social de la evangelización, promover el discernimiento y acompañamiento de los carismas de cada bautizado, apostar decididamente por la catequesis familiar y de adultos, replantear las unidades pastorales y formar equipos misioneros interparroquiales en los arciprestazgos.
La comunidad que hemos formado en Ávila ha escuchado al Espíritu a través de la oración, los encuentros, la alegría compartida…
La Iglesia en Castilla ha puesto las bases para un proceso de regeneración sinodal, ahora nos toca ser testigos de todo lo vivido y oído en nuestra vida y en nuestra diócesis. Somos una Iglesia llena de carismas diversos que nos enriquecen, por eso todos juntos tenemos que seguir construyendo el Reino de Dios con la ayuda del Resucitado.
Isabel Santos Marcos
CVX en Salamanca




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