Jueves 17 de abril. Andrés. Jueves Santo.

Soy uno de los discípulos de Jesús. En aquella noche especial, Él nos sorprendió haciendo algo impensable: se puso de rodillas y lavó nuestros pies. Nos enseñó que el amor no es solo palabras, sino gestos concretos. Nos pidió que hiciéramos lo mismo unos con otros, que no buscáramos el poder, sino el servicio.

¿Preparado para seguir los principios de las  lecciones presentadas por Jesús durante la última cena?

¿Cómo puedes aplicar estas tres lecciones en tu vida diaria?

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