Soy un gobernante, y mi cara está grabada en las monedas del Imperio. Para muchos, el poder y la riqueza son lo más importante.
Cuando le preguntaron a Jesús sobre pagar impuestos, su respuesta fue clara: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.
Cuántas veces confundimos nuestras prioridades entre lo material y lo espiritual.
¿A qué “Césares” sigues en tu vida? ¿Redes Sociales, dinero, fama, éxito, reconocimiento?


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