Cuando mi Hijo clamó desde la cruz, su dolor también fue el mío. No lo abandoné, aunque el sufrimiento le hizo sentirlo así. Esta, la salvación, es mi mayor muestra de amor a la humanidad.
¿Has sentido alguna vez que Dios está lejos en tus momentos de sufrimiento?
¿Qué plan tiene Dios para mí?


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